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Agencias Pekín

Incluye la 'adoración de los productos extranjeros', 'el hedonismo' y el uso de adjetivos como 'supremo' y 'real'.

Pekín prohibirá la publicidad de artículos de lujo que promueva "la adoración de los productos extranjeros", "el hedonismo" o que use adjetivos como "supremo", "real" o "lujoso", con el fin de proteger la armonía social, informó este lunes el diario local Metro, reportó EFE.

Según una circular de la Administración de Industria y Comercio, en abril entrará en vigor la medida que prohíbe la publicidad de productos "de alta calidad" o de "clase superior", que a menudo aparecen en anuncios de apartamentos, vehículos y vinos.

La regulación está destinada a "prevenir los anuncios falsos y a promover el crecimiento del sector", y contempla que los infractores paguen multas de hasta 4.570 dólares (3.225 euros).

Según sociólogos contactados por el rotativo, como Xia Xueluan, de la Universidad de Pekín, la prohibición era necesaria "para regular esas palabras y frases para atraer la atención, porque pueden tener un impacto negativo en toda la sociedad".

Xia dijo que muchos anuncios promueven la creencia de que "la riqueza es dignidad", y que puede molestar a quienes menos ingresos perciben. La publicidad "no es creatividad, es la ruina de la cultura tradicional", consideró.

Para los consumidores, la aparición de adjetivos en publicidad tales como "real" o "lujoso" se traduce en precios prohibitivos.

Una publicista en Pekín que pidió no ser identificada reconoció al rotativo que los anuncios inmobiliarios de mansiones lujosas no suelen corresponderse con la realidad.

Según la consultora internacional McKinsey, China superará a Japón como principal mercado del lujo en 2015, cuando los actuales 13 millones de compradores de estos productos alcancen los 76 millones, y consuman un 20 por ciento de las ventas mundiales de estos productos.

Sin embargo, las clases más desfavorecidas se quejan de que la galopante inflación que sufre el país asiático les impide adquirir una vivienda y ha encarecido servicios básicos como la educación y la medicina.


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