We run various sites in defense of human rights and need support in paying for servers. Thank you.


Cubaverdad on Twitter

Agencias Madrid

Odilo Alonso, un español que pasó casi dos décadas de su vida en varias cárceles cubanas, ha escrito la memoria de su penuria y de su comportamiento como preso "plantado", reporta EFE.

Entre muros. 18 años prisionero de Castro, editado en España por Edaf, narra la historia de Alonso, oriundo de la región española de Galicia (noroeste), condenado en la Isla por "conspirador contrarrevolucionario".

Alonso dice que durante el tiempo que pasó en las "mazmorras" cubanas prefirió vivir en calzoncillos antes que vestir los uniformes de las cárceles del régimen.

Todo empezó en 1956, cuando a sus 31 años, después de una niñez y juventud que describe como triste y difícil, decidió embarcar hacia Cuba en busca de su padre emigrante.

Al llegar a la Isla, el "gallego" encontró a su padre y también trabajo, que compaginó con el desarrollo de diversos inventos.

En enero de 1959, cuando triunfó la Revolución liderada por Fidel Castro, Odilo Alonso trabajaba en una empresa del multimillonario Francisco Cajigas, a quien ayudó a escapar de la Isla junto con su familia.

El propio Alonso tuvo la oportunidad de huir de Cuba, pero prefirió quedarse y hacerle frente al castrismo, según dice.

Describe el momento como "un nuevo capítulo de la historia en que, al pueblo cubano y a muchos que con él nos solidarizamos, nos faltaba por recorrer un largo vía crucis de abusos brutales y de brutal opresión, un dolorosísimo vía crucis de sangre y privación de libertad".

Alonso, que trabajaba en la Compañía Eléctrica Nueva, tomada por el nuevo régimen, comenzó sus "actividades conspiratorias" en Isla de Pinos, donde, entre otras actividades, formó un grupo de introdujo en la Isla armas transportadas en barcos de pesca.

Poco a poco, la Revolución le fue cercando hasta que Alonso perdió los privilegios que tuvo durante varios años trabajando con las empresas de Cajigas.

Hasta que decidió no aguantar más y se encaminó hacia las montañas del Escambray para alzarse en armas.

El proyecto no fructificó y su detención, en enero de 1961, le costó perder "largos años de libertad".

Odilo Alonso cuenta cómo, a partir de entonces, pasó por varias prisiones, fue sometido a trabajos forzados y violencia física, pasó hambre y recibió castigos y amenazas de muerte como presidiario "plantado". También intentó fugarse en varias ocasiones.

Alonso describe con detalle su paso por lugares como el sanatorio de tuberculosos de Tope de Collantes, la prisión de Nueva Gerona, en Isla de Pinos; La Cabaña, en La Habana, y la cárcel de Boniato, en Santiago de Cuba.

A finales de 1972, Alonso y otros dos presos españoles recibieron la visita del entonces cónsul de Madrid en La Habana Carlos Spottorno, la primera de una serie de entrevistas con diplomáticos españoles cuya intercesión obtuvo su excarcelación y expatriación en diciembre de 1978.

En su libro, Alonso recuerda cómo sus compañeros de infortunio tarareaban los himnos cubano y español y gritaban "Viva España" y "Viva Cuba libre" cuando le llegó la carta de libertad.


Go to article


Go to Source Site

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *