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Agencias La Habana

Los cubanos están descubriendo que trabajar para empleadores privados en lugar de para el Estado es poner más dinero en sus bolsillos, aunque todavía están batallando para ganarse la vida, informa Reuters.

En medio de las medidas económicas en marcha, decenas de miles de cubanos trabajan en pequeños negocios, restaurantes, granjas agrícolas y otros negocios no estatales donde permanecen largas jornadas por un salario relativamente bajo, pero dicen que no tienen mejores opciones.

Un artículo de la Constitución dice que "se garantiza la propiedad sobre los medios e instrumentos de trabajo personal o familiar, los que no pueden ser utilizados para la obtención de ingresos provenientes de la explotación del trabajo ajeno".

Los nuevos trabajadores privados parecen preocuparse menos por la explotación de la fuerza de trabajo que por su remuneración.

Lizet Chaviano, de 23 años, dijo que no está conforme con su trabajo de servir a clientes y limpiar en la Paladar de Alina, uno de los 400 pequeños restaurantes abiertos en los hogares. Pero apuntó que es una de las mejores alternativas.

"Trabajo de 8:00 AM a 10:00 PM, un día sí y otro no, y considero que trabajo demasiado pues esto es un paladar que cobra en divisa y solo me pagan de 3 a 5 CUC (peso cubano convertible) por día", dijo. En las Casas de Cambio estatales (CADECA) el gobierno compra el CUC a 24 pesos cubanos y lo vende a 25.

Miserable pero mejor

Una encuesta informal en La Habana y las provincias encontró que los salarios privados pueden ser entre dos y cuatro veces más altos que los sueldos promedios estatales de 20 pesos diarios o 440 pesos mensuales, cifra equivalente a unos 18 dólares.

"Todavía es muy triste, pero un poco menos miserable", dijo Klaisi, una profesora de psicología de 32 años y madre soltera que trabaja en el turno de fin de semana en una cafetería de La Habana.

Klaisi dijo que gana 75 pesos o el equivalente a un poco más de 3 dólares diarios, el doble de su sueldo estatal, sirviendo comida en el restaurante El Príncipe.

Los salarios de empleos similares, tales como preparar bocadillos y pizzas, oscilan desde 50 a 100 pesos diarios por una jornada de 10 a 12 horas en La Habana. Son más bajos, de 20 a 30 pesos, en el resto del país, donde la actividad económica es más deprimida.

Pero hay excepciones, como el Bom Apetite, que sirve a turistas en La Habana y donde los trabajadores pueden hacer mucho más dinero. Existe un impuesto de servicio del 10 por ciento por cada vale. Las propinas se dividen entre los empleados y pueden alcanzar el equivalente a entre 500 y 1.000 pesos cubanos diarios, dijo un empleado.

El Gobierno, con problemas de liquidez y que controla el 90 por ciento de la economía, busca despedir de sus nóminas a un millón de trabajadores en los próximos años.

Sin embargo, se han reducido menos de 150.000 empleos. El Gobierno sostiene que esto se debe, en parte, a que no hay suficientes salidas para los trabajadores despedidos, una de las razones por las cuales las autoridades están impulsando el sector privado.

El número de personas que han adquirido licencias para el autoempleo ascendió de 148.000 al cierre del 2010 hasta 330.000 en septiembre, incluyendo 33.000 empleados, según el Gobierno.

Las cifras no incluyen a los más de 200.000 trabajadores agrícolas que ganan entre 20 y 50 pesos diarios, dependiendo de la hora, el trabajo y la temporada, según agricultores privados.

También hay un gran número de empleados no declarados que van desde trabajadoras domésticas y jardineros a obreros de la construcción, según economistas locales.

Los propietarios tratan de evitar el pago de los impuestos y la seguridad social, así como los honorarios a los empleados poseedores de las licencias.

Viviendas convertidas en restaurantes, cafeterías y casas que rentan dormitorios parecen ser los mayores empleadores, aunque no hay estadísticas oficiales.

"El salario establecido es de 250 pesos mensuales, pero realmente no es eso lo que le pagan", dijo el propietario de una casa que renta habitaciones a extranjeros en Santiago de Cuba.

"Yo pago 24 pesos (diarios). Además, se brinda comida y la posibilidad de otras búsquedas, tales como lavar la ropa de los turistas", añadió sin revelar su nombre.


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