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Los Pinos, Arroyo Naranjo, Nelson Rodríguez Chartrand, (PD)
PRIMER RESULTANDO (APARTADO A): El Tribunal reconoce que Omar Rosabal Sotomayor tiene como oficio el de fotógrafo, además de estar autorizado mediante contrato, al alquiler de habitaciones a los conductores de autobuses que hacen el trayecto La Habana-Pilón, así como a trabajadores de la empresa cubana de telecomunicaciones ETECSA, habitaciones que en ausencia de los mencionados trabajadores, podía alquilar legalmente a turistas extranjeros en divisas. No se hace referencia a la tenencia de una finca, heredada de su padre, la que mantenía en producción. Estas circunstancias entran en contradicción con el perfil de proxeneta, que de acuerdo con el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua, el proxeneta es: la persona que se dedica a lucrar con la prostitución de otras personas; de ahí que el delito que se le atribuye al acusado no se corresponde con el perfil de éste, hombre honrado, decente y trabajador, dedicado a su casa, su mujer y sus hijos. Aquí tenemos el primer indicio de la falsedad de todo el proceso policial iniciado contra Omar Rosabal Sotomayor.

En este mismo RESULTANDO, se le atribuye al acusado que a partir de 2014, teniendo pleno conocimiento de que en ese municipio existían varias mujeres dedicadas a mantener relaciones sexuales por dinero con turistas extranjeros, se valió de ello para garantizar la clientela a los extranjeros que visitaban su casa, propiciando que algunos de esos turistas extranjeros que se hospedaban en su casa, llevaran allí, de manera informal, a estas mujeres; de ahí que el Departamento de Lacras de la Policía Investigativa del municipio de Pilón, abriera el expediente investigativo número 37 de 28 de enero de 2016.

Aquí tenemos otra gran mentira, porque una persona que atiende tres negocios, su casa, su mujer y sus hijos, no dispone de tiempo para chismes ni informaciones rosa y, mucho menos, para ocuparse de las mujeres que en todo el municipio de Pilón y otros cercanos, están dedicadas al comercio del sexo; tiempo que seguramente le sobrará al señor responsable del Departamento de Lacras, que en lugar de ocuparse de evitar la proliferación de este oficio que tanto le lastima y ofende, mediante trabajo profiláctico y preventivo, sobre todo ocupándose de conocer las situaciones personales de estas mujeres, sus necesidades económicas su situación laboral (porque más meritorio hubiese sido preocuparse en ofrecerles un trabajo digno que les permitiese vivir con decoro y decencia, que estar pendientes a las personas con quienes se acuestan). Pero no, parece que allí lo fundamental son las medidas represivas, una vez que el delito está cometido. Y yo le diría al señor responsable del Departamento de Lacras, que podía haber sido un poco más ágil para inicial su expediente investigativo contra el acusado, ya que dejó pasar 2 años desde que él y su red de informantes (para evitar el uso del vocablo chivatos) detectaron tales anomalías o, sencillamente ¿eran cómplices de todo esto, y lo sacaron a la luz cuando ya el acusado no les era útil o había dejado de ser su amigo?

A continuación hace referencia al Reglamento que establece los requisitos para el alquiler de inmuebles a turistas extranjeros, que deben ser debidamente anotados en el Libro de huéspedes habilitado a tales efectos, tanto el arrendatario como sus acompañantes. Según la sentencia, el acusado no registraba a los acompañantes, obstaculizando de esa manera la posibilidad de detectar a las mercaderes del sexo, que según señala, hacían sus apariciones sobre las 11 de la noche y permanecían en el recinto hasta las 5 de la madrugada, y que una vez sofocadas las pasiones carnales, se retiraban a sus domicilios para no ser observadas por el vecindario ni por las redes de informantes organizadas por el responsable del Departamento de Lacras. Tal es así que el día 14 de septiembre de 2014, el “malvado” Omar, permitió que la señorita Katia accediera a la habitación del turista canadiense Kenth, donde permaneció hasta las 11 de la mañana del siguiente día, y así ocurrió en tres ocasiones más, sin ser asentada en el Libro de huéspedes, por lo que la mencionada señorita fue agasajada con diversos obsequios: una cámara fotográfica, una bicicleta y dinero en efectivo. Dicha estancia se repite en tres ocasiones más durante el año 2015. ¿Dónde está el delito de Omar? Pues bien, lo explico: Omar debió solicitar al visitante canadiense el certificado de matrimonio legal con la señorita Katia, la partida del enlace sellada y firmada por el párroco de su pueblo y cuanto dato resultase de interés para el señor responsable del Departamento de Lacras; documentación que no exigen en ninguno de los hoteles del Estado, porque el día que tuvieran la ocurrencia de meterse en la vida privada de los turistas, dejarían de viajar a Cuba inmediatamente. Es decir, que quienes practican la prostitución son inocentes y el culpable es quien ofrece hospedaje. ¿Han podido demostrar en algún momento cuáles fueron las ganancias del acusado en este caso? No han podido ni podrán, porque Omar solamente se limitó a alquilar una habitación a un turista extranjero que llegó acompañado de una señorita, y quien paga la habitación es el turista. ¿Se tipifica el proxenetismo en este caso? Sencillamente no, porque el que alquila, solamente recibe el pago por la habitación alquilada, y nada más. ¿Es acaso culpa del acusado que las autoridades cubanas, tanto de Turismo como de Inmigración permitan la entrada de hombres solteros, que en muchos casos llegan ávidos de sexo porque en sus países no se comen un rosco? Tampoco es culpa de Omar. Porque si tanto defienden la pureza, la castidad y la moral (casi cristiana), lo tendrían muy fácil con el sólo hecho de impedir la entrada al territorio nacional de hombres que no arriben cristianamente casados y acompañados de sus parejas; pero los dólares y los euros son muy tentadores. Pero el cinismo, que no tiene límites, llega al punto de acusar a Omar de prolongar por todos los medios las estancias de los extranjeros, porque según sus retrógradas mentes, es ahí precisamente, donde estarían las ganancias del acusado, y ya con ese argumento podrían dar por consumado el delito de proxenetismo, y tendrían luz verde para encarcelar a Omar y apropiarse de todos sus bienes, incluida su casa donde viven dos menores. Pero no hay motivos para el asombro, así es la justicia cubana. En este caso, como en otros que se detallarán más adelante, siempre concurre la abundancia de sexo; en fin, que no cabe la posibilidad de que el turista fuese impotente y sólo se hubiese dedicado a debatir sobre el béisbol, porque así lo certifica el señor responsable del Departamento de Lacras.

Pero el acusado, según la sentencia, sigue enfrascado en su afán de enriquecerse a costa de las indefensas “víctimas”; así es como el día 30 de diciembre de 2014, alquila una habitación a otro turista canadiense, el señor Sami, que en esta ocasión acude acompañado de la señorita Leydiana, la que pasó la noche enfrascada en las tareas sexuales, cuyo desempeño le granjeó la suma de 200,00 CUC, partiendo en horas de la madrugada para no ser vista. En otra ocasión, NO PRECISADA (y ya comenzamos con las imprecisiones), pero sí se conoce que fue en el mes de junio de 2015, esta misma señorita fue conducida por el mismo canadiense Sami hasta la casa del acusado, donde permanecerá en dichas instalaciones durante una semana (siempre de acuerdo con la versión del responsable del Departamento de Lacras, ese ojo divino que lo observa todo). Su buen hacer le supuso unos ingresos de 150,00 CUC, así como la recarga de una tarjeta telefónica por valor de 100,00 CUC. Otra vez el acusado, en su afán recaudatorio, dejó pasar por alto la respectiva anotación en el Libro de huéspedes, a fin de que el Departamento de Lacras y su red de informantes no pudiesen detectar la presencia de la joven. ¿Estaba obligado Omar a permanecer despierto a la espera de inscribir a las furtivas que entraban a altas horas de la noche y se marchaban en la madrugada para hacerles la entrada y la salida? ¿Por qué no se encargaba de estos menesteres el señor responsable del Departamento de Lacras que conocía mejor que nadie estas entradas y salidas, y que además, parece ser que disponía de tiempo suficiente para dedicarse a estos avatares? Por supuesto que no, porque así no podría disponer de la cabeza de Omar, que era su único objetivo, y más que nada quedarse con su casa y sus propiedades. Pero, ¿qué ganancias tenía el acusado en este encuentro? Ningunas.

Otra vez, en fecha NO DETERMINADA (continuamos con las indeterminaciones), pero sí se sabe que fue a principios de 2015, nuevamente el turista canadiense Sami solicita alquilar una habitación, en esta ocasión acompañado por la señorita Leidanis, la que había conocido el día antes y que había invitado a comer en la casa de Omar (según informe del Departamento de Lacras, que según se deja ver conoce hasta los pensamientos de las personas). Pues bien, una vez en casa de Omar, el huésped le pidió a la joven que accediera a sus apetitos sexuales, lo que fue concedido gracias a la mediación del acusado (siempre de acuerdo con la versión del responsable del Departamento de Lacras). Es decir, que si Omar no le pone una pistola en la cabeza a la “inocente”, este hecho no hubiera sido posible. El esmerado servicio de esta señorita le hizo merecedora de la cantidad de 60,00 CUC que el extranjero le enviaría desde Canadá a una cuenta del acusado; dinero que parece ser nunca llegó o que el acusado cobró y nunca entregó a la destinataria; extremo que no pudo ser probado, ya que el acusado solamente ha recibido dinero del exterior cuando es enviado por sus hermanos, y nunca ha sido la cantidad mencionada, pero para el selecto Tribunal, a tenor de las informaciones del Departamento de Lacras, lo da por válido con tal de acumular acciones delictivas contra el acusado. Como en los casos antes señalados, el sexo fue abundante (aunque sólo pueden probarlo el Departamento de Lacras y su red de informantes, a partir de su privilegiada imaginación). En esta ocasión el acusado tampoco asentó a la joven en el Libro de huéspedes, aunque según se puede apreciar, ésta no tenía categoría de huésped, sino de visitante momentánea o fugaz, igual que las anteriores. Pero era obligación del acusado haberla inscrito en el mencionado Libro.
Pero el afán recaudatorio del acusado sigue en aumento, tanto es así que en fecha NO DETERMINADA (y continuamos con las indeterminaciones) del mes de junio de 2015, se personó solicitando alquiler de habitación el ciudadano judío-canadiense Simón, quien se hacía acompañar de la señorita Taimí (también dedicada a los avatares del sexo, según el agente del Departamento de Lacras, ya mencionado). Así que la referida señorita permaneció hospedada durante 15 días, lo que le hizo acreedora de la suma de 150,00 CUC. También, como en los demás casos, el sexo fue el verdadero protagonista del encuentro y, como es de suponer, el acusado tampoco registró sus datos para esquivar los controles policiales y sobre todo, los del Departamento de Lacras, aunque como ya conocemos, no hay acción sexual que se escape en todo el municipio a la atenta mirada de este infatigable Agente, que no conocemos si tendrá tiempo para comer, dormir o realizar sus necesidades fisiológicas. También hubo, en esta ocasión, obsequios en prendas de vestir la que NO FUERON PRECISADAS.

Tan efectivo fue el desempeño de la señorita antes mencionada, que el mismo turista decidió regresar a la Isla, y ya en fecha 25 de julio de 2015, y gracias a la avaricia del acusado, de incrementar sus ingresos a costa de las “víctimas inocentes”, vuelve a brindarle alojamiento, pero esta vez acompañado de otra señorita, Arianni (también entregada a las malsanas prácticas sexuales, según la sentencia, amparada en los informes correspondientes del Agente de Lacras y su comitiva de informantes).

Esta nueva “víctima” permaneció con el turista judío-canadiense hasta el 5 de agosto de 2015, fecha en que regresa a Canadá. Esta vez (y ya era hora) el acusado registró sus datos en el Libro de huéspedes. Así que la señorita, por sus arduas tareas sexuales, como las demás parejas furtivas que allí recalaban, hubo de recibir una buena cantidad de dinero, la que NO SE PUDO PRECISAR, pero que seguramente le habrá alcanzado para llegar a fin de mes. Este señor judío-canadiense, Simón, según expone la sentencia, había hecho gran amistad con Omar, el que le comunicó que su nuevo fichaje andaba en “malos pasos”, es decir, con otros mozos, a fin de provocar celos en el hombre y que éste alargara su estancia en sus instalaciones y asegurar mayores ingresos; razonamiento éste del Tribunal y de su asesor, el Agente de Lacras, que roza la estupidez, puesto que cualquier hombre con un mínimo de decencia, sea judío, canadiense o chino, se habría largado del lugar inmediatamente; pero no, según las “luces” de estos entendidos señores, con esta confidencia es posible conseguir ampliar la estancia. De todas maneras, el 23 de agosto de 2015, este enamoradizo turista, al parecer experto en temas taurinos, vuelve a la casa del acusado, acompañado nuevamente por la infiel (perdón, por la indefensa Arianna), donde permanecieron varias semanas, colmados de abundante actividad sexual, según indica la sentencia. Y yo me pregunto ¿quién puede dar fe de tales desenfrenos? Tal vez el señor Agente de Lacras; esa especie de Divinidad que puede estar presente en todas partes, y tal vez hasta participar a modo de envidiable trío, donde cada cual recibe lo suyo. Tampoco esta vez el acusado olvidó anotar los datos personales de la incansable gladiadora; sin embargo, no tuvo en cuenta asentar en el Libro al Agente de Lacras, quien da fe de todo lo ocurrido, como quien no se ha perdido ni un solo instante de las acaloradas escenas.

Entusiasmado, y hasta maravillado con el desenvolvimiento sexual de la dama, el judío-canadiense decidió celebrar por todo lo alto el aniversario del nacimiento de esta insigne pilonera, así que encargó al acusado todos los preparativos del evento, lo que tuvo lugar con fecha 28 de agosto de 2015. Pero no fue un acontecimiento cualquiera, porque allí se juntaron esa noche las mejores especialistas del municipio en temas carnales y modo de vida libertino y contrario a las enseñanzas revolucionarias en cuestiones de moral y decencia. Pero allí estaba el implicado, orgulloso, sonriente y satisfecho por la concurrencia, que a fin de cuentas, según la sentencia y el Agente de Lacras, contribuirían al rebosamiento de sus arcas. También podría disfrutar de las abundantes viandas y las estimulantes bebidas, todo pagado por Simón el judío-canadiense. ¡Pobres diablos los que pensaron que Omar necesitaba que alguien le pagara un plato de comida o una botella de ron! ¿Se podrá ser más imbécil? Hacía muchos años que Omar no necesitaba de nadie para comer y beber lo que quisiera; así que si alguien pensó, como parece asegurar el selecto Tribunal, que Omar se beneficiaba con cosas tan triviales para él como esas, lo siento, pero se equivocó. Omar tenía mucho dinero, posiblemente como muchas personas importantes en Cuba, y en eso radica toda la parafernalia que se ha montado en su contra, porque vivía de un modo que para la situación de pobreza, miseria e indigencia imperantes en Cuba, producto de un modelo económico caduco y fracasado, era imposible admitir que alguien tuviera un estatus de vida muy superior a muchos altos dirigentes; sin robar nada, porque todo cuanto tenía y que descaradamente le han arrebatado, ha sido fruto de su trabajo y de la ayuda que ha tenido de sus hermanos que viven en países capitalistas desarrollados (aunque le duela a mucha gente, pero así es), y ese es el verdadero delito de Omar. Pero es más, si Omar hubiera necesitado dinero para darse el mayor de los festines, sólo habría tenido que abrir la boca y lo hubiera recibido de sus hermanos que le han ayudado en todo momento y le ayudarán siempre. Son otros quienes necesitan el dinero de los extranjeros para poder comerse un plato de comida decente y unas cuantas cervezas. Tal vez al señor Agente responsable del Departamento de Lacras le hubiera venido muy bien asistir a esa fiesta de las más destacadas prostitutas piloneras, porque estoy seguro que ellas, esas “pobres víctimas”, ganan en media hora lo que él en unos cuantos meses; y eso provoca mucha, pero mucha envidia.

Pero eso no es todo, porque el turista judío-canadiense, abatido por los celos a causa de los comentarios que el acusado (según la sentencia y el Agente de Lacras) le había hecho sobre las infidelidades de Arianni, cuando esta salía a visitar su familia, el ofendido hacía que entrara, en el horario de 11 de la noche a 5 de la madrugada, la señorita Milannis, otra joven entendida en los asuntos de la carne, la que recompensaba con artículos como una bicicleta, blusas, cintillos para el cabello, pulseras, incluso un par de zapatillas. Como era de esperar, el acusado tampoco estuvo atento para consignar su entrada y salida, así como los datos de interés para el señor Agente de Lacras. De verdad, estoy sintiendo asco y ganas de vomitar con todo este chanchullo (perdón, sentencia judicial), porque yo pensaba que el tiempo era importante para otras cosas como trabajar, estudiar, pasear; pero no para dedicarse a cuidar y vigilar las partes íntimas de las piloneras. ¡Qué asco y qué vergüenza, que un Tribunal se dedique a dilucidar este tipo de historietas propias de la prensa rosa, en lugar de dedicarse a trabajar por los derechos y las libertades de los ciudadanos! Pero había que ir por la cabeza del “malvado Omar”, ese señor sin maldad alguna, rodeado siempre de amigos, y me consta, en los que no faltaban policías, agentes de la Seguridad del Estado, funcionarios, dirigentes del más alto nivel municipal; pero que ya sus tiempos gloriosos han pasado y ahora tenemos que condenar y condenamos.
Pero hay más. En el mes de agosto de 2015, en fecha NO PRECISADA, el acusado, en su afán de recaudar dinero fácil, permitió que el ciudadano antes mencionado, Simón, además de simultanear con Arianni y Milannis, también alquilara una habitación para la señorita Taimí (reincidente y gran experta en los avatares del sexo, según señala la sentencia, amparada por los informes del señor Agente de Lacras), con la clara intención de llevar a cabo fornicaciones múltiples; es decir, lo que toda la vida se ha llamado una orgía, pero a lo grande; con el agravante de que esta joven se hacía acompañar de una hermana con sólo 8 años. Claro, es poco comprensible que alguien que concurre a una cita con la idea de hacer un cuarteto, vaya acompañada de una hermana menor de edad; pero bueno, eso también cabe en la iluminada mente del selecto Tribunal y su asesor, el Agente de Lacras. Las cantidades obtenidas por Taimí en esta ocasión NO SE PUDIERON PRECISAR (otro fallo del señor Agente de Lacras). Pero bueno, ya esta parte es más comprometida y si se quiere porno, porque cuenta con pelos y señales hasta los más delicados ajetreos; eso sí, tuvieron en cuenta llevar la menor a una pequeña habitación anexa, y de esa manera el extranjero, a modo de experimentado pulpo, se encargaba de acariciar las exaltadas anatomías. Y yo me pregunto ¿no sentiría vergüenza el ilustre Tribunal de narrar estos hechos en su sentencia? ¿Y el señor Agente de Lacras, que es quien da fe de todos estos hechos, qué sentiría dando estas informaciones? Pero más que nada, obteniéndolas; porque hay que ser muy atrevido o tener la mente muy adelantada para explicar algo de lo que no existe ni siquiera una fotografía, mucho menos una filmación; por lo que cabe intuir que todo está fabricado en su retorcida mente, al igual que las restantes sandeces y mentiras que profiere a lo largo de la sentencia; y como es de esperar, todo esto redundaría en ganancias para el “malvado” Omar. ¿Y cuáles son esas ganancias? Porque no se ven por ninguna parte. Bueno, según la sentencia y los iluminados e ilustres magistrados, está en que de esa forma conseguía ampliar la estancia de los extranjeros; de lo que no tienen una sola prueba más que sus elucubraciones mentales, suposiciones e invenciones; lo suficiente en el sistema judicial cubano como para meter a una persona 8 años en la cárcel; pero a fin de cuentas hay que estar agradecidos a la generosidad del venerable Tribunal, puesto que la señora representante del Ministerio Fiscal insistía en una pena de 20 años; vamos, lo mismo que pediría si se tratase de su hijo.

Hay que destacar que en medio de la orgía, la señorita Arianni exigió que el dueño de las instalaciones expulsara a la señorita Taimí de la vivienda, a lo que éste se negó señalando que su única función era alquilar habitaciones y que esas cuestiones particulares debían dirimirlas entre ellas. Es muy probable que este incidente, con una mujer despechada y celosa en medio, haya sido el detonante para que la experta Arianni se decidiera a colaborar con la policía y el señor Agente de Lacras, con tal de perjudicar a Omar, diciendo barbaridades sin importarle atacar su propia dignidad como mujer, cuestión que el selecto Tribunal no ha tenido la suficiente vista para percatarse; de ahí que las declaraciones de esta empleada del sexo sea una especie de encíclica contra la que no se puede ir, lo mismo que ocurre con las declaraciones del Agente de Lacras, en detrimento de las declaraciones de todos los testigos decentes que declararon a favor del acusado; todas desestimadas y minusvaloradas, hasta ridiculizadas por el selecto Tribunal. Incluso el papel del abogado defensor es casi omitido, convirtiéndolo en un elemento tan mudo como la h en el castellano. Solamente tienen voz y voto los seleccionados interesadamente por los ilustres señores magistrados, que cuanto manifiestan, aun cuando sean falsedades, invenciones y reverendas estupideces, van a misa.

Pero las andanzas del judío-canadiense continúan, y en fecha 23 de septiembre de 2015 alquila una habitación en la que pernocta con la señorita dedicada al sexo, Milannis, la que no fue registrada por el acusado, mientras alquila otra habitación para la señorita Marilín, también dada al trabajo sexual rentado, la que permanece junto al canadiense durante 30 ajetreados días.

Esta última señorita, tras demostrar sus dotes sexuales, dejando totalmente satisfecho al hebreo, se hizo merecedora de ciertas prendas de vestir y una dádiva por valor de 38.000 CUC, lo suficiente como para que adquiriese una vivienda de dos habitaciones, con paredes de madera y techo de cinc en uno de los barrios del municipio.

Me admira, y de verdad lo digo, este aguerrido hebreo-canadiense, porque no sale de un avatar para meterse en otro, siempre con generosas aportaciones a las complacientes mancebas. Sin duda que merece ser beatificado, por su generosidad sin medida y su gran corazón. Bueno, tal es que la justicia cubana lo absolvió de toda culpa y le permitió viajar felizmente al país norteño, además de haber sido tratado a cuerpo de rey durante su breve detención, de la que salió previo pago de 2 000 dólares, que según él fueron íntegramente a manos del abogado; aunque es mejor no profundizar en este asunto.

Pero el acusado, el “malvado” Omar, no ceja en su empeño de acumular riquezas a costa de las “víctimas”, adictas e inclinadas a las labores del sexo. Tanto es así que con fecha NO DETERMINADA, sí se sabe que fue entre los meses de septiembre u octubre de 2015, accedió a las pretensiones de otro ciudadano canadiense para que le alquilase una habitación, el señor Sid Hart, quien concurría acompañado de la señorita, también dada al comercio sexual, Yadiana, la que permaneció desde las 8 de la noche hasta las 11 de la mañana del día siguiente disfrutando de la actividad sexual con el foráneo, por lo que percibió, en pago a su esmerado trabajo, la suma de 40,00 CUC; mientras el arrendador percibió 25,00 CUC por el alquiler del aposento. Está de más que los hubiera hospedado gratuitamente, por lo que el hecho de haber cobrado el precio justo de la habitación parece como si se considerase un delictivo. En este caso no fueron asentados los datos de la fémina en el correspondiente Libro de huéspedes, con lo que el acusado incumplió con las normativas. Lo que resulta curioso es cómo el señor Agente de Lacras se las agenciaba para conocer los detalles de entrada y salida, cuando estos pormenores no habían sido plasmados en el Libro; pero claro, para alguien que todo lo sabe, todo lo ve y todo lo oye, no hay nada imposible.

Con el mismo interés de acumular caudales, con fecha 1 de febrero de 2016, el acusado acoge en unas de sus habitaciones al ciudadano canadiense Sryanandam, quien acude acompañado de la señorita Maricelis, con modo de vida disoluto y dado al comercio del sexo, y para burlar los controles del Ministerio del Interior, representado en la figura del señor Agente del Departamento de Lacras, no consignó los datos de esta “víctima”, la que permaneció en las estancias del acusado desde las 11 de la noche hasta las 2 de la madrugada (parece que tendría algo de prisa, porque sus colegas normalmente salen a las 5 de la mañana). No obstante, durante las horas de la noche, debido a que se celebraba el cumpleaños del extranjero, el acusado preparó una gran fiesta, a la que concurrieron, como en otras ocasiones, la crema y nata del jineterismo (perdón, de la prostitución) pilonera, para beneplácito del acusado que continuaba aumentando sus ingresos; pero que además, disfrutó de buenos alimentos y bebidas (el pobre, llevaría casi una semana sin comer), por lo que dicha festividad le vino muy bien para reponer energías. Es de suponer que en algún momento los amantes abandonarían la celebración para entregarse a las labores carnales, porque como establece y afirma el responsable del Departamento de Lacras, no hay una sola ocasión en que la ocurrencia del sexo no sea prolija. En fin, que por el desempeño y la destreza demostrada, esta dama fue adjudicataria de la suma de 30,00 CUC, muy similar a lo que perciben algunas prostitutas de mala muerte en las carreteras españolas; posiblemente la agradecida “víctima” le hubiera hecho alguna rebaja por ser su cumpleaños.

Todas estas incidencias fueron de conocimiento del Ministerio del Interior, por lo que se procedió a la detención del ciudadano Omar Rosabal Sotomayor. Parece ser que todas las irregularidades que se venían conociendo desde hacía 2 años, salieron a la luz tras el último hallazgo; es decir, después de conocerse la incidencia de la señorita Maricelis. Parece ser que el alto cúmulo de actos impuros, inmorales y obscenos requería una intervención contundente y ejemplarizante, merecedora de una alta condena y la apropiación de la vivienda, los bienes y equipos (sobre todo nuevos y de alta calidad) del acusado. No por casualidad esta gota de agua que colma el vaso de la paciencia del señor Agente de Lacras, que le obliga a tomar de urgencia medidas drásticas (antes no eran relevantes), coincide con la petición de uno de los policías del municipio, presunto amigo del encartado, consistente en un préstamo (a fondo perdido, seguramente) de 2 500,00 CUC, petición que no fue satisfecha por el acusado. Este es otro de los grandes delitos de Omar, porque si hubiera accedido a las pretensiones del menesteroso policía, seguramente las cosas habrían sido diferentes y sus descuidos de asentar a las “víctimas” en el Libro de huéspedes no habrían pasado de una simple amonestación o un par de consejos por parte del señor Agente del Departamento de Lacras. Pero el “malvado” no calculó el coste de su desacato a la “autoridad”.

PRIMER RESULTANDO (APARTADO B): La sentencia expone que en fecha NO PRECISADA, Onésimo Rosabal Sotomayor, hermano del acusado, tiene conocimiento de su detención por los hechos antes relacionados, arribando al municipio de Pilón el día 29 de abril de 2016, con el propósito de socorrer al detenido. Sabiendo que las señoritas Taimí y Arianna, “víctimas” de los excesos carnales de los turistas canadienses, habían implicado a Omar en todos estos hechos, esa misma noche se persona en el domicilio de la joven Taimí, en el poblado de Marea del Portillo (supuestamente armado con fusil de asalto, varias granadas y un par de cohetes tierra-aire) con el fin de obligarla a declarar a favor de Omar, y así desacreditar las declaraciones que supuestamente había realizado en contra del detenido. La “indefensa”, atemorizada ante la ostentación de fuerza del potencial agresor, no tuvo otra opción que firmar un documento, previamente redactado (con autor NO DETERMINADO) y portado por el “amenazante” y peligroso individuo, en el que exonera al acusado Omar de permitir los desmanes sexuales del hebreo-canadiense. Además, y un poco en plan de chantaje, se comprometió a comprarle unos medicamentos a su abuelita enferma. Realmente conmueve el espíritu humanitario del nuevo delincuente, porque aun cuando llega a la joven de malas maneras y “armado hasta los dientes”, se presta a comprarle medicamentos para la abuelita enferma.

Pero pareciendo poco al nuevo inculpado, Onésimo, la noche siguiente (sí, porque siempre actuaba en horario nocturno, como todo elemento peligroso), se personó en el domicilio de la señorita Arianni, en la pedanía de Blanca Rosa, municipio de Media Luna (igual que con la “víctima” anterior, con su fusil de asalto, granadas y artillería pesada), amenazando a la joven y obligándola a redactar un documento en el que desmarcaba al a acusado Omar de todos los hechos ya conocidos y asumiendo su absoluta responsabilidad respecto a los impuros, inmorales y degradantes actividades sexuales. Como en el caso anterior, la joven horrorizada por la fiereza del visitante, su crueldad y la peligrosidad del armamento desembarcado por éste, accedió humildemente a sus requerimientos. No obstante, al día siguiente, posiblemente en misterioso acto de telepatía, ya que estas se encontraban a grandes distancias una de la otra, y en municipios diferentes, coincidieron en personarse ante los agentes de la policía de Pilón y establecer la denuncia contra el “peligroso” hermano del detenido.

A partir de lo acontecido, la Policía Nacional Revolucionaria de Pilón procedió a tramitar los expedientes de peligrosidad a las exaltadas expertas en cuestiones sexuales, por conducta antisocial y prostitución: Maricelis, Arianni, Milannis, Taimí y Marilín; así como la amonestación y advertencias a Katia y a Leidanis (claro, parece ser que estas últimas habían sido menos glotonas y destacadas en sus actividades carnales). Hay que tener en cuenta que Arianni y Taimí habían dado declaraciones por escrito al “peligroso” hermano de Omar, contradiciendo el parecer del señor Agente de Lacras, lo que resulta un agravante. Lo que desconoce el señor Agente de Lacras, y le recomendaría que rascabuchara menos y estudiara un poco más sobre los orígenes de la prostitución en Pilón; tal vez si entrevista a personas mayores le dirían que ya desde principios del siglo pasado, toda la zona costera ubicada entre el río de La Cutara y el muelle de atraque de los barcos; es decir, el barrio de Los Cocos, estuvo ocupado por establecimientos y casas dedicadas a este ancestral oficio y, un poco más reciente, para ser más actuales, en la década de los setenta, un barco yugoslavo desató las ansias contenidas de una gran cantidad de mujeres, vírgenes incluidas, las que sostuvieron desenfrenados actos sexuales en pleno parque pilonero, las que fueron sometidas a juicio público, ejerciendo de magistrado el señor Milán; información que puede consultar en la novela del autor hispano-cubano Agustín Roble Santos “Extraño huésped”. Este fiel servidor de la moral y la honradez comunista, el Agente del Departamento de Lacras, señor Rayniel Soto López, debería saber que la prostitución de bajo coste, como la que prolifera en la zona que nos ocupa, es directamente proporcional al atraso económico, la miseria y la indigencia; por lo que yo le aconsejaría a este señor, si él me lo permite, que no luche infructuosamente contra los gigantes de nuestro ilustre caballero andante don Quijote de La Mancha, sino que se ocupe de que quienes tienen la obligación de hacerlo, lleven modernidad, oportunidad de trabajo, industrialización y bienestar a los habitantes de Pilón, y verá cómo desaparecerá el fenómeno que tanto le quita el sueño (claro, si es que no duerme, velando las partes íntimas de estas féminas y todo lo que ocurre en casa de Omar desde las 11 de la noche hasta las 5 de la mañana; no sé cómo aguanta este pobre agente). Señor Agente de Lacras, ¡dele trabajo productivo y decente a estas mujeres, y verá que va a poder dormir tranquilo!, le diría yo; aunque dudo mucho que pueda conseguirlo a partir de un modelo económico caduco y fracasado, del que este aguerrido vigilante no es responsable, aunque tal vez cómplice. Pero le diría algo más, actualice el nombre de su Departamento de Lacras. ¿Sabe usted el significado de esa palabra? Supongo que no; pero yo se lo voy a decir. De acuerdo con el diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, este adjetivo se aplica a una persona depravada, ¿y sabe lo que significa depravada?, también se lo voy a decir: depravada es una persona que se caracteriza por ser muy viciosa en sus costumbres. Sin embargo tengo que aclararle que la prostitución no es una costumbre, es el más antiguo de los oficios, y en el caso que nos ocupa menos, sino que se convierte en una imperiosa necesidad para muchas de estas jóvenes; así que le recomiendo un mínimo de respeto hacia la dignidad de esas mujeres que tienen que prostituirse para poder vivir, porque la sociedad en la que viven no les ofrece un modo de vida diferente, ni siquiera facilitándoles un empleo decente, aunque pedir decencia salarial en un país donde los profesionales más cualificados ganan 25,00 CUC mensuales es como esperar higos de los espinos. Habrá unos pocos privilegiados que ganen muchísimo más, pero no es lo que nos ocupa en este análisis.

Por otra parte, el Tribunal reconoce las cualidades sociales, humanas y revolucionarias del segundo acusado; tan revolucionario que fue capaz de viajar a España en tres ocasiones y no quedarse, lo que sólo hace alguien que no está en plenas facultades mentales; pero bueno, ni siquiera eso ha sido un atenuante para sentenciarlo a un año de prisión; así es la justicia cubana y así paga a sus hijos más arraigados y fieles. ¡Cuántos hubieran dado todo cuanto hubiesen tenido por haber estado en su pellejo en esas visitas de trabajo a la Madre Patria! Pero así es la vida.

SEGUNDO RESULTANDO: Que los hechos narrados quedaron probados con las pruebas presentadas en el acto del juicio oral. Y aquí me detengo. ¿Cuáles fueron las pruebas presentadas? ¿Fueron, por casualidad, las declaraciones de alguna contrabandista del sexo, previamente adiestrada por la Policía y el señor Agente responsable del Departamento de Lacras, o fueron sus propias narraciones cargadas de imprecisiones, indeterminaciones, elucubraciones, deducciones, suposiciones, invenciones, fantasías sexuales porno-morbosas, medias verdades y mentiras en toda regla? En ningún país del mundo con un sistema judicial que se respete y respete a sus ciudadanos, estas chapuzas, bretes, chismes, indecencias e intromisiones en la vida privada de las personas, jamás constituiría una prueba válida ni para el más insignificante de los procesos. Pero ocurre que en aquellos sistemas alejados del estado de derecho, las sandeces vomitadas por un funcionario de tercera categoría se constituyen en mandamientos divinos donde no cabe la menor sospecha sobre la fiabilidad y la credibilidad del personaje en cuestión; es por eso que las declaraciones de este señor (por llamarle de alguna manera) gozan de privilegiada credibilidad respecto al resto de testigos, incluso de las pruebas presentadas por la defensa; aún más cuando muchas de estas pruebas ponen en cuestionamiento la conducta de algunos policías, oficiales y funcionarios que parecen ser inmunes a la inmoralidad y a la corruptela. Es por eso que el distinguido Tribunal interesadamente y amparando determinados comportamientos las desestima. Y yo le diría al señor Presidente del Tribunal, que tan válidas son unas declaraciones y unas pruebas como otras, aun cuando no sean de nuestro agrado; en eso consiste precisamente la legalidad y la justicia, porque otra cosa es amaño, fraude, prevaricación y chanchullo. Y conducir a una persona a la cárcel bajo estas premisas es injusto, inmoral y una violación flagrante de los derechos fundamentales de la persona.

La sentencia continúa diciendo que el oficial operativo del Departamento de Lacras, el señor Raynier Soto López, explicó de manera clara y prolija todos los pormenores de los delitos cometidos por el acusado. Y yo pregunto al Tribunal ¿cuántas fotografías fiables y precisas, filmaciones audiovisuales, testimonios de terceras personas NO PROSTITUTAS presentó este experto en actividades de prostitución y proxenetismo, demostrando de manera contundente e irrebatible los hechos que con tanta nitidez nos cuenta sobre los actos de prostitución, orgías y perversiones que dice haber ocurrido en el interior de las habitaciones en la casa del acusado. De cuantos cheques bancarios, transferencias, filmaciones de entregas en metálico dispone y puede presentar al Tribunal, que tipifiquen de manera clara e inequívoca el delito de proxenetismo? La respuesta es NINGUNA. Yo le alertaría a este oficial que va a librar en esta ocasión por realizar esas afirmaciones en Cuba, pero si fuese en otra parte del mundo civilizado, seguramente terminaría en la cárcel, por prevaricación, falsos testimonios, injurias, calumnias y atentado a la moral de las personas. Pero al tratarse de Cuba, seguramente tendrá garantizado un próximo ascenso. Y me alegro por él, porque la subida de salario podría suponerle cobrar unos 30,00 CUC mensuales, cantidad similar a la que percibió la más barata de las implicadas, en sólo unas horas de trabajo.

Aquí vuelve a referirse a las ansias de riqueza del acusado, quien permitía incluso apareamientos múltiples, sin realizar las debidas anotaciones en el Libro de huéspedes, y más que nada intentando alargar las estancias de los extranjeros, porque es ahí, precisamente, donde están sus ganancias. Sólo le ha faltado decir que mantenía a estos infelices extranjeros atados con cadenas para evitar su fuga y apuntando todo el tiempo a su cabeza con un arma de fuego de gran calibre, además de traer a las féminas amarradas con cuerdas para que sostuvieran los acalorados encuentros. No puedo imaginarme lo que habrá en la masa encefálica de este aguerrido defensor de la moral y los principios revolucionarios. ¿Esa es la manera en que él vende su municipio ante el mundo? ¿Es que acaso alguien que viaja a Cuba desde países desarrollados y libres, donde hay clubes de prostitución (de todos los precios) en cada esquina, va a realizar miles de kilómetros en avión, y además alargar su estancia en el país solamente para acostarse con una prostituta pilonera o cubana? Le pediría a este señor agente que vendiera otras cosas de Pilón y, que seguramente, es lo que hace que vayan visitantes cada año y que traten de alargar sus estancias: sus playas, sus montañas, paseos a caballo, paseos en lancha al Cayo Blanco, su aire puro, el sol, la luz, el color de su cielo, su vegetación, su gastronomía, etc., etc., etc., pero no vengas a decirme que a Pilón se va únicamente a fornicar con jineteras (perdón, prostitutas), porque además de tener que decirte que eres un mentiroso, tendría que decirte que eres un pésimo comercial de tu tierra y que sólo te ocupas de denigrar de tus propias conciudadanas. Creo que te vendría bien pasar unos meses fuera de la Isla, para que te des cuenta que todo en la vida no es prostitución, y que la gente, sobre todo los que viven en otras latitudes, aprecian de ese país otras cosas más cultas y civilizadas que los instintos animales. Creo que no en balde te han colocado como jefe de las Lacras, y puedes interpretarlo como quieras.

Este agente expone que las señoritas que concurrían a las instalaciones de Omar como acompañantes de los turistas extranjeros no constituían parejas formales, lo que sí hubiese estado admitido; pero además el implicado, Omar, no impedía que esto ocurriese; es decir, que el acusado debía estar todo el tiempo ocupado en conocer el estado civil de las furtivas, es de suponer, exigiendo certificado matrimonial y partida de casamiento por la iglesia, con la firma del cura, lo que jamás ha hecho nadie en Cuba ni en ninguna parte del mundo, ni siquiera los hoteles gestionados por el Estado cubano; también debió detectarlas por la manera de vestir y sus hábitos (había que ser todo un experto detective de prostitutas), pero lo verdaderamente importante en todo esto era la cabeza de Omar, y como se puede ver sin mayores dificultades, le estaban haciendo la trampa para cogerlo en cuanto considerasen que reunían las pruebas suficientes, ya fueran reales, inventadas, fabricadas o manipuladas, para encerrarlo durante unos cuantos años (20 según la señora fiscal), aplicando a su antojo ciertos artículos del Código Penal cubano, lo que recibe el nombre de prevaricación, ya que lo solicitaba conscientemente de que era improcedente y, por último, la guinda del pastel; arrebatarle la vivienda y cuantos equipos o enseres, sobre todo nuevos y de calidad, considerasen oportuno. No hay dudas que entre las “víctimas” inocentes, abusadas por los despiadados turistas extranjeros, habría más de una que voluntaria y espontáneamente se prestase al juego de poner en riesgo su cuerpo, lo que en España se suele llamar “topo”, para informar al Departamento de Lacras todo lo que pudiera ocurrir en los jolgorios que, supuestamente, se llevaban a cabo en casa del encartado. ¡Eso sí es amor patrio, compromiso con la moral, la dignidad y la decencia, al exponer su prestigio como mujer, con tal de prestar información “fidedigna” a los laboriosos investigadores! Y si no es así ¿cómo es posible que el señor Agente del Departamento de Lacras certificara tantos hechos delicados y comprometidos, si es que él no estaba presente en las orgías y demás actos contrarios a la moral revolucionaria? Pero bueno, Pilón es un pueblo demasiado pequeño y algún día se sabrá toda la verdad y las verdaderas intenciones con todo este dispositivo, trabajando a tiempo completo durante 24 horas, gastando recursos económicos, tiempo de sueño y de conciliación de la vida familiar de todos los participantes, con tal de conseguir el objetivo, que no es la lucha contra la prostitución ni la miseria y falta de oportunidades que la produce, sino contra un ciudadano cuyo nivel de vida superaba a la de muchos importantes dirigentes, incluso nacionales, y eso no se podía permitir de ninguna manera, de tal forma que todos los medios, incluida la mentira, el chisme, las invenciones, las suposiciones; todo estaba admitido con tal de conseguir el objetivo.

No es casual que las señoritas de vida fácil y libertina, como suelen denominarlas en la sentencia, Yadiana y Leidanis, hayan sido solamente advertidas, lo que queda explicado en cuanto estas declaran en contra del acusado, alegando que el infractor, el “malvado” Omar, no las registró en el Libro de huéspedes porque no quiso, ya que, si bien ellas no portaban su carné de identidad en el momento de hospedarse con los turistas extranjeros para mantener sexo, lo sabían de memoria y podían haberlo aportado. Es aquí donde aparece de nuevo el señor Agente de Lacras para señalar que el acusado sabía muy bien las limitaciones que había para el hospedaje de extranjeros, los que no tenían permitido recibir visita alguna, sino que sólo estaban autorizados a hospedarse acompañados de novias formales ¿y cómo podía saber Omar que las novias eran formales, acaso podía discernirlo el señor Agente de Lacras y sus informantes, por no decir equipo de chivatos?, también con sus esposas, debidamente acreditado (es de suponer que mediante certificado de matrimonio y acta de casamiento firmada por el cura de su pueblo, el obispo o tal vez el Papa); pero así está normado y el acusado debió cumplirlo al pie de la letra, porque así lo considera el señor Agente de Lacras (testigo principal muy privilegiado en el acto del juicio oral y prácticamente el protagonista del acto, ya que es prácticamente el único que tiene derecho al uso de la palabra y cuyas declaraciones son una especie de mandamiento que no admite ni siquiera el beneficio de la duda). Es que ni por olvido, negligencia o dejadez pudo el acusado dejar de registrar a las aguerridas féminas, sino que el acusado actuaba con toda intencionalidad tratando de obtener cada vez más caudales, aunque en ningún momento se le ha podido demostrar la obtención de un solo céntimo como resultado de la supuesta prostitución ejercida en su casa, como tampoco se ha podido demostrar que fuera el responsable de que los turistas ampliaran su permanencia en su casa.

Parece ser, según el razonamiento de este experto en temas de prostitución, que registrando a las furtivas en el Libro de huéspedes se consigue impedir la comisión de tales actos, y se le podría decir a este iluminado guardián de la honradez y la moral, que por muchos registros en los libros que él quiera, cuando hay miseria y aprieta el hambre, hasta los campos de marabú, abundantes en toda Cuba, serían el hotel más acogedor con tal de llevar un plato de comida a la casa; pero bueno, la ingenuidad es así y no está prohibida por las leyes cubanas.

Supongamos que el “malvado y pervertido, avaricioso” Omar hubiera registrado a todas estas jóvenes de modo de vida alegre y pervertido en el Libro de huéspedes ¿habría quedado libre de delito alguno, cuando la verdadera intención de la policía y las autoridades era desposeerlo de su casa y sus bienes? Si el propio Agente del Departamento de Lacras admite que Pilón es muy pequeño y todo el mundo se conoce, además de que todos allí saben quienes son las mujeres entregadas a este ancestral oficio ¿por qué no las encerró por inmorales, impidiendo que se acercasen a la casa del acusado y dejó pasar 2 años desde que tuvo las primeras informaciones en 2014 de que estas señoritas andaban en malos pasos? A mí este señor Agente que me disculpe, pero su actitud negligente y consentidora de dejar pasar dos años sin tomar ninguna medida me suena los más parecido a un cómplice o un partícipe de tales hechos, y por supuesto, debería también estar en la cárcel, más cuando por razones de su cargo debió haber impedido todo cuanto ahora cuenta alegremente.

Aparecen dos testigos que pueden expresarse (por supuesto, de la parte acusadora), el señor Carlos, oficial de inmigración del municipio y el testigo Pedro, quienes afirman que en visita realizada al acusado, pudieron observar dos o tres folios donde éste anotaba las personas que visitaban a los extranjeros, lo que consideraron una ilegalidad, sin embargo no le advirtieron en lo absoluto al infractor y se marcharon sin mayores novedades. También afirma la sentencia que las declaraciones realizadas por Yanet, la esposa del acusado, quien manifestó que en el momento de desposeer al infractor de todos sus bienes, se llevaron todos los libros de anotaciones de huéspedes y visitas sin inventariar y documentar dichos libros, su número de páginas y todo lo relacionado con los mismos, a lo que el tribunal resta importancia señalando que se trata de unas simples hojas, que luego desaparecieron y no se supo de ellas, por lo que el Tribunal alega que no tienen importancia y que estas manifestaciones de Yanet son para proteger a su esposo y por tanto quedan desestimadas. Es decir, que para anotar a los huéspedes los libros son importantes y se exige por que estuvieran debidamente actualizados, pero para desaparecer folios y páginas de los libros es partidario el ilustre Tribunal de que es una cuestión de ninguna importancia ¿muy justo, verdad? ¿Y si resulta que en esas páginas desaparecidas están todas las prostitutas que asegura el señor Agente de Lacras que no fueron registradas? Muy sencillo, aplicación de la ley del embudo, la parte gruesa para la acusación y la delgada para el acusado ¿esa es la justicia de un Tribunal decente y que se respete?

Señala el Agente responsable del Departamento de Lacras que, aunque los referidos Carlos (de inmigración) y Pedro, otro de los testigos, atestiguan haber visto consignados los nombres de las señoritas Taimí y Arrianni en esas hojas sueltas que hacían función de Libro de visitas, se verifica una flagrante violación de las normativas, ya que no sería un documento oficial, como sí lo es el Libro de huéspedes. De todas maneras, las hubiera registrado en ese libro o en cualquier otro, hubiera dado lo mismo, porque el objetivo de todo esto estaba claro, la cabeza del acusado; por lo que de ninguna de las maneras tendría salvación; su suerte estaba echada. De lo contrario el jefe de inmigración, Carlos, y el otro testigo que sabía que ese libro paralelo era una ilegalidad, podría haberlo advertido a Omar ¿por qué no lo hicieron? La respuesta la tendrán ellos, tal vez alguna intención oculta y bien calculada. Este tal Pedro, aunque tenía la tarea de verificar que realmente se hospedaba un ciudadano extranjero, no se percató de que aparecían anotadas Arianni, Taimí y su hermanita de 8 años de manera simultánea, aunque sí declara haber visto ese folio de registro, entonces cabe la pregunta ¿qué vio realmente este inspector? Quien sí declara haber visto registradas las mercaderes del sexo mencionadas es Carlos, el jefe de inmigración; lo que no dice es haber tomado medidas en el acto, tal vez porque no interesaba en ese momento.

La defensa presenta dos ejemplares del Libro de huéspedes donde aparecen registradas debidamente las señoritas Arianni y Taimí, lo que en esta ocasión el Tribunal no tiene otra opción que admitirlo; sin embargo, señalan que el problema está dado en cuanto a que en una segunda ocasión coincidían dichas féminas y es cuando Taimí acudía acompañada de su hermanita, donde Arianni declara que el muy despiadado extranjero había abusado de ellas, casi en presencia de la menor. Y es para preguntarse ¿qué tiene que ver el acusado con todo esto, cuando su función como arrendador era alquilar las habitaciones que había solicitado el huésped? Lo más probable es que habiendo la evidente rivalidad entre estas comercializadoras del sexo, Arianni con gran despecho y celos puede haber hablado barbaridades que incluso atentan contra su honor con tal de dejar en mal lugar a su rival, por lo que un Tribunal con un mínimo de decencia habría desestimado declaraciones realizadas en tales circunstancias, porque si a ésta no le importa desprestigiarse a sí misma, poco le iba a importar hablar mal del acusado; tales como que el acusado era consciente de todo lo que ocurría en el interior de las habitaciones y que cuando se encontraban haciendo el trío el acusado corrió hacia la habitación para indicarles que sacaran a la menor de forma urgente del recinto, ya que se aproximaba un agente de inmigración y podía haber dificultades. La misma credibilidad le presta el Tribunal a las declaraciones de esta despechada señorita cuando manifiesta que también se había hospedado allí en el mismo período otra de sus rivales, la señorita Milannis, también con el mismo canadiense, Simón. No obstante, las declaraciones de la señorita Taimí, quien manifiesta que acudía a esa vivienda por la gran amistad que tenía con la esposa del acusado, son desestimadas por el ilustre Tribunal. Y cabe preguntarse ¿por qué las declaraciones de Arianni son válidas y las de Taimí, no? Muy sencillo, porque las de Arianni son secundadas por el señor Agente de Lacras, a partir de sus “modelaciones”, elucubraciones, deducciones y “otras técnicas”, seguramente novedosas, y ¿por qué motivos certifica las declaraciones de Arianni y las declara válidas en toda su extensión? Se desconocen; aunque dice el señor Agente de Lacras que si tanta amistad había entre Taimí y la esposa del acusado ¿por qué se encontraba registrada en el Libro de huéspedes? Entonces, ¿dónde está el delito de Omar, en registrarlas o en no registrarlas?, porque en todo momento es atacado por el hecho de no registrarlas para que no fuesen descubiertas por la Agencia de Lacras y así conseguir que permanecieran allí de manera clandestina y prolongar las estancias de los pervertidos turistas canadienses, donde precisamente, estarían garantizadas las ganancias del acusado en concepto de alquiler de habitaciones. ¡Vaya patrañas cuando se busca la cabeza de una persona! En casi todas las películas hay alguien que tiene que hacer el papel de malo, y en esta ocasión, nadie mejor que Omar; había una buena casa en medio y muchos equipos eléctricos que adjudicarse.

Pero ya era hora de que hablara el acusado, Omar, quien manifestó que su única función era alquilar habitaciones, como en toda instalación que se dedique al hospedaje, lo que hacía de la forma en que está establecido; que realmente todas estas acusaciones surgen a partir de que la señora Presidenta de la Federación de Mujeres Cubanas en el municipio, Arianna Borrel, contrajera con él una importante deuda impagada y también le adeudara los servicios de fotografía de un cumpleaños de uno de sus hijos. Por otra parte, sale a relucir que esta misma funcionaria, Arianna, había intentado extorsionar a una de las prostitutas implicadas en el caso, Maricelis, prometiendo sacarla del proceso judicial a cambio de cierta suma de dinero, hecho éste que el selecto Tribunal considera un burdo intento de tratar de desprestigiar a una destacada dirigente municipal y de cuyas declaraciones no tienen ninguna duda, por la alta honorabilidad y las condiciones revolucionarias de esta “compañera”. Es decir, otra intocable, incapaz de mentir, y de quien sus palabras se consideran irrebatibles, aun cuando el padre y el abuelo de la joven aportaron una grabación donde se escuchan las palabras de esta señora dirigente, proponiendo el arreglo previo pago. ¿Es esto corrupción y decadencia de una sociedad enferma, así como su justicia? NO, de ninguna manera; sencillamente porque hay plena confianza en un cuadro del gobierno como esta señora, a quien querían perjudicar, según señaló ésta y cuyas declaraciones ratifica el señor Agente de Lacras. Así que a olvidarse del trato recogido en la grabación, y esto es palabra del Tribunal, la propia negociadora, el jefe de la Policía municipal y del Agente de Lacras; es decir, PALABRA DEL SEÑOR, como dicen los católicos.

Pero la ofendida dirigente femenina no se siente tan perjudicada con lo suyo, sino por las formas en que el acusado, el “malvado” Omar, trató a una de sus compañeros que realizaba un control rutinario en las instalaciones de éste, a efectos de verificar el cumplimiento de las normativas sobre hospedaje de extranjeros, la “compañera” Yanisleydis, a la que el acusado condujo a la segunda planta para gritarle que en su casa no se hospedaban menores de edad y mucho menos prostitutas; sin embargo, esta “confiable” testigo, aseguraba que en esos precisos momentos hospedaba en sus instalaciones a cuatro señoritas de vida disoluta y entregadas al sexo con extranjeros, entre las que estaban Arianni y Taimí. Está claro que el acusado no tiene escapatoria, están en su contra alguna prostituta (posible informante), estas dos señoras dirigentes de la Federación de Mujeres Cubanas, el jefe de la Policía Municipal, el sacrosanto Agente del Departamento de Lacras, y por último quien tiene que condenarlo, el ilustre Tribunal de “justicia”. Los testigos del acusado, el abogado, las pruebas; todo desestimado. Lo más parecido al Tribunal de la Santa Inquisición, de donde sólo se salía hacia la hoguera.

Refiere el Agente del Departamento de Lacras, que a pesar de que el acusado conocía las arduas tareas preventivas que realizaba su personal para evitar todas estas inmoralidades (aunque no especifica los empleos ofrecidos a estas ciudadanas ni en qué consistieron esas tareas preventivas), el acusado hizo caso omiso y permitió que en su vivienda se cometieran los actos deshonestos y contrarios a la moral antes expuestos, lo que hace constar en Informe institucional de “alta fiabilidad”, basado en el “profundo y sistemático” trabajo realizado por profesionales de gran valía. Para este destacado Agente de Lacras es de suma importancia a efectos probatorios, que todas las señoritas traficantes sexuales, reconocieran en el juicio oral que por lo menos alguna vez habían estado en casa del acusado y muchas admitieron que se habían quedado a dormir (bueno…., si es que dormían), mientras otras aseguraron haber recibido obsequios y dádivas de los extranjeros allí alojados, en tanto otras como Marilín y Arianni adujeron relaciones de noviazgo con dichos huéspedes, incluso la primera llegó mucho más lejos al conseguir que el generoso Simón le obsequiara 38 000 CUC que utilizó en la compra de una casa, aunque el sesudo Agente de Lacras duda de cuál de las tres (Marilín, Milannis o Arianni) era la verdadera prometida del canadiense.

Parece que dejan hablar nuevamente al acusado, el que expone la relación de amistad que existía entre el esposo de Arianni y el canadiense Simón, hasta el punto de que éste conocía las pernoctaciones de su esposa con el norteño, las que le parecían normales, sanas y amistosas; manifestaciones que el distinguido Tribunal considera que tienen como fin desacreditar las declaraciones antes realizadas por testigos “fiables”, entre los que no puede faltar el señor Agente de Lacras. Es muy llamativo uno de los métodos utilizados, y que así constan en los Informes Institucionales del Agente de Lacras, donde se les hacía pronunciar a las exaltadas el nombre de sus pretendientes, las que sólo podían pronunciar el de Simón, puesto que por lo enrevesado de los otros nombres, a estas les resultaban imposibles de pronunciar, lo que fue considerado prueba fidedigna de la falsedad de los supuestos noviazgos.

No obstante, declara el señor Agente de Lacras, ¡y esto es muy interesante!, que cualquier joven puede tener una relación eventual, hospedarse en cualquier instalación con un extranjero, incluso solicitar que su nombre y datos no aparezcan consignados en ninguna parte, y todo esto sería normal y comprensible; pero qué ocurre, esto solo sería en determinadas circunstancias y en ambientes, y se sabe que esto ocurre en ciertos ámbitos de confianza (aquí cabría HOTELES y otras instalaciones del ESTADO), y no tienen por qué ser reprochadas (palabras del señor Agente de Lacras); pero qué ocurre, según éste, las proyecciones del caso que nos ocupa no van en esa dirección (SÓLO PORQUE LO DIGA ÉL).

En el caso de la señorita Leidanis, según narra la sentencia, ésta únicamente fue advertida por actuaciones pasadas, la que declara que habiendo sida invitada a cenar en casa del acusado, donde posteriormente mantuvo relaciones sexuales con un canadiense, el acusado debía entregarle una cantidad de dinero que sería transferida a su cuenta (la cuenta bancaria de Omar), dinero que nunca le fue entregado, a pesar de que insiste en que esa transferencia le fue enviada; el abogado aporta extracto de movimientos de las tres cuentas bancarias del acusado, en las que no aparece ningún tipo de envío de dinero desde Canadá; no obstante la Corporación CIMEX, una agencia estatal, asegura que el acusado hubiera recibido alguna transferencia por la Western Unión, aunque no apunta la procedencia; porque está claro que si estas transferencias realmente existieron, fueron de envíos realizados por sus hermanos desde Los Estados Unidos de América; además de otras tantas que recibió por transferencia bancaria enviadas por su hermano mayor desde España. De lo que sí puede estar seguro el ilustre Tribunal es que jamás sus hermanos enviarían a Omar la cantidad de 60,00 CUC, porque no están acostumbrados a mandar miseria a su familia en Cuba.

Se desestima la declaración del acusado donde señala que en ocasión de la enfermedad de su esposa, la que permaneció algunos meses ingresada en la ciudad de Manzanillo, pudieran haber tenido acceso determinadas personas a su casa, en su ausencia; a lo que los señores del Tribunal les parece improcedente, ya que estando en su casa o en ausencia, debió impedir que se produjeran tales hechos. Es decir, tolerancia cero con el acusado; él debió impedir la entrada de estas comerciantes del sexo, aunque estuviera en otro municipio, ya que era su responsabilidad. ¿Y por qué el Agente de Lacras y su comitiva de informantes, que conocían el actuar de estas mujeres desde hacía 2 años no lo impidieron? ¿Complicidad o permisividad interesada?

Respecto al actuar del otro acusado, su hermano Onésimo; se acusa de ayudar a la desaparición de pruebas contra su hermano (aunque no especifica cuales fueron éstas). Por otra parte, el Tribunal comprende la buena actitud de éste en ayudar a su hermano; pero su actuar “violento” y agresivo le restó toda la credibilidad. Aunque las supuestas “víctimas” en el acto del juicio oral negaron las versiones anteriores sobre presiones y coacciones, el distinguido Tribunal consideró que estas declaraciones no eran válidas, sino las primeras; claro, estas no eran favorables a las penas que ya de antemano tendría establecidas el Tribunal. Éste reconoce que no hubo presiones físicas de ningún tipo, pero sí psicológicas (supongo que habrán presentado algún informe siquiátrico o sicológico que así lo certifique), pues no, no presentaron nada; son suficientes las pesquisas siquiátricas y sicológicas realizadas por el señor Verdecia (Policía Instructor del caso), del que no hay en el expediente ni siquiera vestigios de un Título Universitario que avale sus conocimientos de siquiatría o sicología. Pero condenar a una persona a un año de cárcel sin tener pruebas del delito cometido es un auténtico crimen y un descrédito para cualquier sistema judicial. ¡Ah!, sucede que los policías que certifican todo esto gozan de “confianza pública”. Esto significa que son de estos individuos que no se corrompen, no se equivocan, no mienten y son inmunes a todos los vicios terrenales; vamos, como los ángeles.

La declaración escrita que hace una de las “víctimas”, donde afirma que uno de los policías relacionados con el caso, le dio la encomienda de hacer una llamada a Onésimo para pedirle dinero y que sirviera como prueba de que éste le ofrecía dinero a cambio de modificar su declaración, también es desestimada por el ilustre Tribunal, al considerar que se trata de una falsedad contra un agente prestigioso y veraz; sin embargo cualquiera de estas mujeres que declara en contra del acusado, su palabra es considerada fiable, legal y admitida como prueba. De nuevo la ley del embudo; pero así es la justicia cubana, donde sus agentes y funcionarios son intocables.
Respecto a las señoritas “víctimas” se añade que en un principio iban como testigos, pero a medida que avanzó la investigación, estas pasaron a ser acusadas; sobre todo aquellas que tuvieron el valor de desmentir a los agentes y reconocer que habían sido presionadas para declarar en contra de Omar, lo que ellas vieron que era realmente injusto. Lo que no dice la sentencia es que a cuatro de estas jóvenes le celebraron algo así como un juicio rápido y fueron condenadas a 4 años de cárcel, acusadas de prostitución. Y es de preguntarse, ¿se puede entender como delito mantener relaciones sexuales con extranjeros si con ello se garantiza llevar un plato de comida para su casa, cuando no tienen otra forma de conseguirlo? ¿Alguien se ha preocupado en conocer si los hijos de estas mujeres tienen comida, ropa y zapatos? Porque lo de ofrecer la educación gratuita está muy bien, faltara más, pero las personas comen, se visten y se ponen zapatos. Pero bueno…, tal vez como ellos están rodeados de ese manto de pureza, posiblemente no necesiten nada de eso.

Se hace referencia a que por parte de los acusados no existió le menor intención de presentar pruebas, sino de inventarlas, como ocurrió en el caso del ilustre delegado del Ministerio del Interior, grabado por la madre de los acusados mientras profería expresiones muy delicadas y comprometidas como respuesta a las quejas formuladas por Onésimo respecto al trato recibido por algunos funcionarios y policías durante su exposición, prueba que fue desestimada por el selecto Tribunal, ya que no quedaba probada (según ellos) la autenticidad de las voces. Es decir, que una señora de 73 años debía realizar por sus medios las pruebas de laboratorio y cuantas fueran necesarias para demostrar la autenticidad de las voces que aparecen en la grabación. Está muy claro todo, se trata del señor delegado del MININT, otro intocable de la justicia cubana.

Se puede ver más adelante, que tanto la testigo Aliuska como otros testigos aportados por la defensa, fueron considerados improcedentes, como era de esperar, y en el caso de Aliuska se debe a que, según el Tribunal, trató de desacreditar a la “compañera” Arianna, responsable de la Federación de Mujeres Cubanas, lo que dado el prestigio de esta dirigente femenina, eso no podía ser admitido por el Tribunal de ninguna manera. También es inválida la declaración de Roberto, el Presidente del CDR del barrio donde reside el acusado, porque supone el Tribunal que no tendría tiempo para enterarse de los ilícitos de Omar y, porque además, delincuentes como el que nos ocupa se muestran cariñosos, honrados, legales y correctos en el vecindario; de ahí que la declaración de este señor resultara rechazada.

Se hace referencia a la ocupación de los teléfonos móviles de la esposa del acusado, del canadiense Simón, en busca de evidencias inculpatorias, reconociendo no haber encontrado dato alguno de interés para sus objetivos. Otro aspecto observado, que la propia Fiscalía considera contradictorio y objeto de gran polémica, fue la enorme cantidad de equipos en propiedad del acusado; donde la polémica estaba dada en determinar si eran fruto de actividades ilícitas o no. Esto es increíble, que una persona que lleva toda su vida dedicado a la fotografía de manera profesional tuviera más o menos equipos. Por supuesto que los tenía, y muchos de ellos enviados desde España por uno de sus hermanos. Pero la estupidez no conoce de límites, porque resulta que algunos de estos equipos son dados a delinquir, motivo por el que debieron ser decomisados, igual que la vivienda, que también delinque. Pues bien, esos equipos delincuentes son los más difíciles de encontrar en Cuba y los de mayor valor, tales como ordenadores (sin conexión a Internet, porque Omar no forma parte del grupo de privilegiados, muchos de ellos informantes del gobierno, que sí tienen), cámaras fotográficas, ventiladores, equipos de aire acondicionado, etc., y como bien sostiene la Fiscalía, el origen del delito de esos equipos y su vinculación con los hechos que se analizan, hay que buscarlo en la lógica y en el sentido común; no en las pruebas.

TERCER RESULTANDO: Que la representante del Ministerio Fiscal considera probados los delitos imputados a los encartados, elevando sus conclusiones de provisionales a definitivas por los delitos de proxenetismo y trata de personas, así como el de coacciones en el caso de Onésimo, para los que solicita 20 años de cárcel para Omar y 1 año de cárcel para su hermano Onésimo, de acuerdo con el artículo 302 apartados 1 y 2 incisos b y c; apartado 3 inciso c del Código Penal; así como el artículo 286 apartado 2 del mencionado Código penal.

CUARTO RESULTANDO: Que el abogado representante de los dos acusados negó los hechos imputados solicitando la libre absolución.
PRIMER CONSIDERANDO: Que los hechos que se narran y que han sido probados, son constitutivos de delito, de acuerdo con el Código Penal vigente, artículo 302 y 286, bla, bla, bla. Que se le pudo haber sancionado (en el caso de Omar) a 30 años de cárcel, pero que el Tribunal en su actitud responsable y generosa tuvo en cuenta que el acusado no se dedicaba solamente a la actividad delictiva, bla, bla, bla.

SEGUNDO CONSIDERANDO: Que la participación del acusado Omar Rosabal en los hechos antes narrados, así como los de Onésimo Rosabal, coaccionando a estas féminas, bla, bla, bla.

TERCER CONSIDERANDO: Que en los hechos antes expuestos no existen agravantes ni atenuantes ni nada que permita la modificación de las sanciones, bla, bla, bla.

CUARTO CONSIDERANDO: Que para adecuar las sanciones, el Tribunal, bla, bla, bla. Bueno, aquí hay una cuestión que no podemos pasar por alto, y es cuando se refiere a la proliferación en el municipio de Pilón de este tipo de conductas y que están todos muy preocupados en buscar soluciones a este grave problema, bla, bla, bla. Ya lo he explicado antes; la solución está en la modernización, la industrialización, la creación de empleos dignos; y no hay otra.

QUINTO CONSIDERANDO: La prohibición a los acusados de participar en las elecciones (aunque desconocemos cuantos candidatos y partidos se irán a presentar), la retirada de otros beneficios y derechos, así como la retirada del pasaporte y la prohibición de salir del país, etc.

EL TRIBUNAL ACUERDA: Condenar a Omar Rosabal Sotomayor a la pena de 8 años de cárcel y a Onésimo Rosabal Sotomayor a un año de cárcel, que puede ser sustituido por un año de trabajo correccional sin internamiento. Así como las sanciones accesorias que corresponden, como la confiscación de todos sus bienes, que pasarán a manos del Estado en el caso de Omar. Al condenado Omar, se le devuelven todos aquellos objetos que no han cometido delito; dígase colchones deteriorados, espejos (aunque podría ser uno de los objetos más delictivos, ya que pudieron ser usados por las jineteras (perdón, prostitutas), para el arreglo del cabello, pintado de ojos y labios, etc. También se devuelve algún aire acondicionado viejo, algún ventilador defectuoso o viejo, mesitas de poco valor o interés, algún sofá viejo, etc.

No se devolverá bajo ningún concepto, por considerarlos delictivos: ordenadores, impresoras, camas y colchones en buen estado, armarios nuevos y todo lo que pueda ser útil para ser vendido en las tiendas en divisa; ya que así lo determina la lógica y el sentido común de la Fiscalía cubana.

CONCLUSIONES: Prefiero no hacer ninguna y que sean todos los que lean este análisis a una sentencia dictada por un Tribunal cubano, que dice actuar de acuerdo a derecho, con respeto a la justicia, las leyes, los derechos humanos y la dignidad de las personas. Yo por mi parte, si no fuera por lo grave y serio del asunto, me lo tomaría como una versión cutre y de baja calidad de la obra literaria del gran escritor español Fernando de Rojas, “La Celestina”. Lo siento mucho por mi hermano que seguirá encerrado allí, al que muchas veces alerté del terreno que pisaba; pero bueno…, queda la esperanza de que “no hay mal que dure cien años, ni cuerpo que lo resista”, como decía con mucha frecuencia nuestro padre Argelio Rosabal Fonseca “EL PASTOR DE LA REVOLUCIÓN CUBANA”.
nelsonchartrand@gmail.com; Nelson Rodríguez Chartrand
Véase: LA CONSULTA, DECRETO LEY NO 232, ESTOCADA MORTAL A LA JUSTICIA; PD#473


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