We run various sites in defense of human rights and need support in paying for servers. Thank you.


Cubaverdad on Twitter

Los Pinos, Arroyo Naranjo, Nelson Rodríguez Chartrand, (PD) No me canso de afirmar, que los pocos preceptos constitucionales, entre los que conforman la vergonzosa Carta Magna cubana, que se manifiestan a favor del pueblo, son, todos sin excepción, una gran falacia. El artículo 1 lo atestigua como ningún otro. Este artículo estipula que, el estado cubano se encuentra organizado con todos y para el bien de todos, como República Democrática, para el disfrute del bienestar individual y colectivo.

Resulta verdaderamente irrespetuoso hablarle al pueblo de Cuba de democracia y bienestar. ¿Democracia?, en un país donde los ciudadanos no pueden expresarse y reunirse libremente, donde un solo hombre puede interpretar las leyes como le venga en ganas, cuando lo considere necesario. No se debe hablar de democracia en un país donde el pueblo no puede decidir libremente el sistema económico, político y social que ha de regir. ¡Es indignante hablar de democracia en Cuba!

Hablar de bienestar en Cuba es una burla al pueblo y una desfachatez. Hablar de bienestar en un país donde la inmensa mayoría del pueblo tiene que robar, malversar, en otras palabras, delinquir, para poder malamente subsistir, pues el salario percibido en un mes apenas alcanza para garantizar la alimentación de una semana. No debe hablarse de bienestar en un país donde los derechos humanos más elementales son violados en unos casos y no reconocidos en otros. Como sucede con el derecho a la propiedad privada.

Me gustaría escuchar qué dirían ahora mismo los taxistas por cuenta propia si leyeran el artículo 1 de la Constitución cubana, ante la entrada en vigor de una disposición inconsulta y unilateral del gobierno. Esta disposición les obliga bajar el precio de sus alquileres. Aquí les expongo la declaración de uno de los tantos taxistas “privados” que operan en la Isla.

“Es una falta de respeto y un abuso de poder lo que ha hecho el gobierno con nosotros. Obligarnos a bajar el precio del alquiler, cuando mantienen iguales los impuestos, el elevado costo del combustible, cuando las piezas de repuestos nos las venden a precios abusivos. ¿Por qué no bajan los precios de los alimentos en las tiendas?”.

Acabemos de comprender que este ha sido siempre el modus operandi del castro-gobernante. Se hace en nombre de un amañado bienestar del pueblo. Se toman medidas y se dictan leyes que han sumido a los cubanos durante más de medio siglo en una cruel la esclavitud y miseria. Todo en contraste con la letra del artículo primero de la Constitución y del modo de vida que ellos se han procurado y disfrutan.

Ya es hora señores, que los cubanos acaben de abrir los ojos y no se deje engañar más por las solapadas buenas intenciones de sus diabólicos y longevos gobernantes. Que nos unamos todos de una vez y por todas, para acabar con el sufrimiento que llevan muchos escondido en el silencio y la aridez de sus corazones.
¡Abajo la dictadura cubana!
nelsonchartrand@gmail.com; Nelson Rodríguez Chartrand


Go to article


Go to Source Site

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *