We run various sites in defense of human rights and need support in paying for servers. Thank you.


Cubaverdad on Twitter

Marcelo Hernández

Las fiestas de los 15 años nunca han dejado de celebrarse en Cuba, incluso en los momentos de mayor crisis económica. Sin embargo, en los últimos años han ganado en opulencia y complejidad, algo que pone en jaque la economía de familias de más bajos ingresos. Tirar la casa por la ventana para agasajar a sus hijas implica meses de penurias para muchos hogares.

Vestidos de estilo decimonónico, fotos con efectos que colocan a la joven junto a sus más adorados ídolos musicales o cinematográficos, brindis con champán y recorridos en viejos autos restaurados al detalle, son algunos de los elementos que componen el "ritual de las quinceañeras". De esta industria sin chimeneas viven centenares de negocios privados que ofrecen desde suculentos cakes hasta ropa alquilada.

Una fiesta de 15 años no cuesta menos de 500 pesos convertibles, pero desde esa suma no hay límite hacia arriba. Hay madres que aseguran haber gastado entre 3.000 y 5.000 CUC en complacer los caprichos de sus niñas. "Ahorré desde que nació para celebrar este momento", asegura Caridad Domínguez, custodia de un almacén y con una hija que en 2014 cumplió 15 años.[[QUOTE:Hay madres que aseguran haber gastado entre 3.000 y 5.000 CUC en complacer los caprichos de sus niñas]]La hija de Caridad tuvo un deseo especial. "No quería fotos, ni uñas postizas, ni un hotel con todo incluido", aclara la madre. "Lo que me pidió fue que le pagara el viaje para irse a Estados Unidos a través de Ecuador". En ese momento el país sudamericano todavía no había endurecido los requisitos para que los cubanos entraran en su territorio y Barack Obama aún no había erradicado la política de pies secos/pies mojados.

Pero la quinceañera nunca logró su sueño porque unos traficantes de personas que supuestamente podían llevarla a Estados Unidos estafaron a la familia los 5.000 CUC que costaba el recorrido hasta México. Con el tiempo, la madre reconoce que no pensaron bien y lo hicieron todo "por embullo". "Ahora me doy cuentade que era una locura embarcar a una niña de esa edad en una aventura así", reflexiona

Sin dinero y con los planes rotos, la hija de Caridad tuvo que conformarse con un pequeño cake y refresco junto a unas amigas en el día de su cumpleaños. "Fue muy duro para ella porque en su escuela la mayoría de las muchachas han tenido grandes fiestas".

Ahora, la joven planea tener su revancha. "Cuando tenga una hija le voy a celebrar los quince por todo lo alto", asegura. "Nadie en la cuadra va a poder dormir ese día con la música del fetecún".

El padre tiene otra idea. Cuando la muchacha se justifica con la conocida frase de que "los quince son una sola vez en la vida", el responde con alivio: "por suerte para el bolsillo".


Go to article


Go to Source Site

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *