Calendar

August 2017
MTWTFSS
« Jul  
 123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031 

We run various sites in defense of human rights and need support in paying for servers. Thank you.


Cubaverdad on Twitter

Jaime Suchliki (izq.), director del Instituto de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos, y Andy Gómez, entonces alto directivo de la entidad, en una imagen del 2006 (miamiherald.com)

MIAMI, Estados Unidos.- El destape. Esa es la siguiente fase del affaire del Instituto de Estudios Cubanos y Cubanoamericanos (ICCAS) de la Universidad de Miami (UM). Trascendidas las fases de liquidación y encubrimiento, el señor Julio Frenk, presidente de UM, se ha comprometido a explicar al exilio por qué fue destruida una de sus más queridas y fructíferas instituciones. La cita es el próximo viernes 18.

La fase de liquidación fue brutal. Los directivos y el personal del ICCAS recibieron un tajante aviso de despido. Sin pastelitos. A Jaime Suchlicki, director de la institución, lo retiraron con uno de esos generosos acuerdos que rezan entre líneas: “Vuela y cállate”. Ante la reacción, yo diría moderada, del exilio, Frenk desplegó entonces la fase de encubrimiento. El despido no era despido. Suchlicki se retiró y no lo retiraron. Andy Gómez, el director interino, declaró que el ICCAS había perdido el centro y nuestra prensa liberal, tan aguda para ver la paja en el hombro conservador, salió a celebrar esta victoria de la integridad académica.

A estas alturas, ya están sobre la mesa las principales piezas del rompecabezas. Frenk vino a UM como parte del paquete del cambio-fraude en Cuba. Hace un año, la victoria de Hillary Clinton estaba cantada. No cabe dudas que su administración hubiera continuado la política de acercamiento a Raúl Castro. En esta coyuntura, Frenk era un candidato ideal. Admirador del sistema de salud cubano (¿a dónde lo habrán llevado?), con contactos profesionales y de amistad en la cúpula dirigente, su visión del exilio se corresponde con la de nuestro sector colaboracionista y los empresarios encandilados por la promesa raulista de convertir la isla en un paraíso para los turistas y una factoría con mano de obra barata bajo estado de sitio.

(Siga leyendo aquí)


Go to article


Go to Source Site

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *