We run various sites in defense of human rights and need support in paying for servers. Thank you.


Cubaverdad on Twitter

La Habana, Cuba, Redacción Habana, (PD) Los oligarcas del castro-fascismo, con Raúl Castro al timón de la nave, pretenden un cambio fraude, afirmado en que los cambios mínimos inevitables, como podría ser Internet en la isla. Ya sea por concesión inevitable o por una indetenible acción estadounidense, no se desplacen con rapidez a presiones sociales acelerantes de una transición hacia otro modelo político y económico, más eficiente y más humano.

Está claro que los dirigentes castristas no tienen en mente un plan de evolución política positiva en términos de derechos y libertades reconocidas para todos en los próximos años. Quizás sopesan un vago y confuso porvenir fotocopiado del modelo ruso con introducción limitada del mercado, por áreas o influencias, y mantenimiento de una estructura política totalitaria enmascarada en alguna fórmula de democracia limitada, al estilo fascista de partido único, aceptado por la Sra. Federica Mogherini, alta representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores, entre otros de ese corte. Otro obstáculo aparecido en la senda tortuosa de sus aspiraciones es el colapso económico de la satrapía venezolana, debido a la incompetencia demostrada del sátrapa Maduro en todo tipo de gestión, ya sea esta, administrativa, política, económica o cualquier otra.

Sobre una eventual salida del poder del dictador de facto y nominado general de ejército y general presidente, Raúl Castro, hay muchas sombras y expectativas, más allá de que se convirtió en general sin batallas y en presidente sin votos. Las primeras estarían dadas sobre quien le sustituiría. Se maneja, entre otros nombres a Miguel Díaz-Canel. Este no es más que un burócrata del partido único ‘sin historia de respaldo’ que necesita el apoyo y la confianza de oligarcas militares poderosos. Ingeniero electrónico, ha sido señalado para suceder a Raúl Castro como presidente del Consejo de Estado y de Ministros en 2018, cuando oficialmente, dicen terminará el mandato del dictador. Se sospecha que sus posibilidades de ejercer el poder real en Cuba son escasas. Se limitará a cumplir órdenes de los oligarcas militares y en esto coinciden muchas fuentes consultadas.

De cualquier forma en que esto se mire, el poder real en Cuba tiene dos fundamentos. Uno de ellos es el único hijo varón de Raúl Castro. Alejandro Castro Espín, que ha sido descrito por admiradores como el «“Fouché cubano” (aquel político francés fundador del espionaje político) dicen que sabe algo sobre todo el mundo. Es ingeniero y coronel del Ministerio del Interior. Poco aceptado por la élite militar porque su mérito más relevante es ‘ser hijo de’, en Angola perdió la visión de un ojo por mera incompetencia. Es un sólido poder desde la sombra afirmado en su puesto de coordinador de inteligencia y contrainteligencia en los predios del Ministerio del Interior y las fuerzas armadas. Se dice que es un carácter difícil. Nació en La Habana en 1965.

El otro pilar de poder en el castrismo gobernante es Luis Alberto Rodríguez López-Callejas casado con una de las hijas del dictador y quien está al frente del Grupo de Administración Empresarial S.A. (GAESA), el entramado de oligopolios militares de las Fuerzas Armadas que controlan la mayor parte de la economía del país. En 2013 fue ascendido a general de brigada y mantiene a varios generales bajo su mando. En su favor digamos que es discreto, habilidoso, ambicioso y capaz. Se ganó la confianza de Raúl Castro. Su hijo Raúl Guillermo, es la sombra de su abuelo como jefe de escolta.

Junto con Díaz Canel se contempla como figuras de relevo a Homero Acosta y Ulises Guilarte, el primero un burócrata del partido único, ex coronel en retiro y el segundo, el secretario general de la oficialista CTC. Por supuesto ninguno es nada sin el respaldo del poder real en manos de militares, ya que no cuentan con apoyo alguno del pueblo al que contribuyen a reprimir. Entonces, el fraude venidero será dirigido a retener prerrogativas y la vida fastuosa que les fue entregada por el Patronato de Corrupción Continua, (PCC) que rige los destinos de Cuba desde hace casi sesenta años. Mientras, los ancianos descansarán, hasta que el descanso sea felizmente definitivo.
primaveradigital2011@gmail.com; Redacción Habana


Go to article


Go to Source Site

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *