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Reunión del Foro por los Derechos y Libertades (Archivo)

MIAMI, Estados Unidos.- La coalición opositora cubana Foro por los Derechos y Libertades (ForoDyL) ha dirigido una declaración a la Organización de Estados Americanos y sus estados miembros solicitando que no se reconozca a la “dinastía” Castro.

“El clan Castro ha comenzado su transferencia de poder generacional”, acusa la declaración. “Familiares, secuaces y allegados, se redistribuyen puestos económicos y de control para así garantizar la dinastía indefinidamente”.

A continuación, CubaNet reproduce la declaración del ForoDyL:

Declaración dirigida a la Organización de Estados Americanos y sus Estados miembros

Faltan apenas unos meses para que el régimen cubano cumpla 60 años en el poder. Sesenta años bajo el reinado de la familia Castro, un período opresivo que ha sido nefasto para la nación cubana.

La situación interna de la Isla es cada día más precaria. La inmensa mayoría de los cubanos viven en condiciones de marginalidad y miseria. El déficit alimentario, la situación de la vivienda e Infraestructura, la sanidad, la censura, el control de la información y los escasos niveles de conectividad, la corrupción sumada a la ausencia de libertades económicas, el envejecimiento poblacional, el grave deterioro de los tan preconizados sectores de la educación y salud, nos muestran un panorama paupérrimo y desesperanzador

En materia de derechos humanos las violaciones contra activistas, periodistas independientes, y opositores son cotidianas, especialmente vergonzosa la sostenida represión contra mujeres. La impunidad del régimen y el escarmiento son usados como herramienta de intimidación para el resto de la sociedad.

El castrismo ha intervenido permanentemente en los países de la región, como último y alarmante caso el de Venezuela. Es escandalosa la presencia castrista que ha exportado su tecnología represiva, maquiavélicamente ajustada con la elite en el poder y parasita las riquezas de ese hermano país.

En este contexto resulta inexplicable el posicionamiento permisivo de la región. Solo la actual administración norteamericana del presidente Donald Trump ha tenido un comportamiento coherente al poner freno a la absurda agenda de legitimación del régimen, impulsada por el expresidente Obama. La actual política ha puesto en la mira de las sanciones al poder militar en la Isla y las empresas que gravitan alrededor de la familia Castro.

Algunos países de la región si bien han condenado, aunque no con la firmeza necesaria, la ruptura democrática del régimen chavista y sus violaciones, guardan silencio, en cambio, sobre la injerencia externa de la dictadura cubana.

La labor de la OEA, bajo el liderazgo de su secretario general Luis Almagro, ha dado un giro favorable en comparación con períodos anteriores pero su accionar es débil aún frente a un escenario tan desafiante. El caso de la dictadura cubana resulta el de mayor incoherencia. Se necesitan condenas y acciones con mayor impacto.

En estos días vivimos, una vez más, la naturaleza despótica del régimen que ha prohibido la salida de la Isla a líderes de la oposición interna y a múltiples activistas de la sociedad civil no oficialista para impedirles su participación en la Cumbre de las Américas. Al mismo tiempo desembarca un numeroso grupo de una falsa sociedad civil, una avanzada de sus títeres, agentes y represores. Es lamentable no escuchar condena alguna por parte de la OEA o países miembros ante tales desmanes.

El clan Castro ha comenzado su transferencia de poder generacional. Familiares, secuaces y allegados, se redistribuyen puestos económicos y de control para así garantizar la dinastía indefinidamente.

Es una manipulación efectista argumentar que el dictador abandonará el poder y habrá un nuevo presidente. Es sabido que el designado de turno será acaso una marioneta nombrada a dedo. El régimen será el mismo y los cubanos permaneceremos bajo un tiranía que el mundo lastimosamente ha aceptado.

Los cubanos necesitamos y pedimos a la región un paso positivo:

Desconociendo a la dictadura castrista y su sucesión dinástica. Demandando la liberación de los presos políticos. Aceptando a la oposición cubana como actor político legítimo. Conformando un bloque de países que ejerza presión a través de sanciones económicas y políticas contra el régimen.

La OEA debe cumplir con el compromiso de su carta constitutiva, con acciones concretas y firmes para apoyar al pueblo cubano en su lucha por la libertad y la democracia. Mientras el castrismo exista el pueblo cubano sufrirá y la situación que hoy vive Venezuela será recurrente en toda la región.

Firmantes:

Berta Soler, Damas de Blanco, Foro por los Derechos y Libertades, premio Sajarov del Parlamento Europeo

Guillermo Fariñas, Frente Antitotalitario Unido, premio Sajarov del Parlamento Europeo

Ángel Moya, expreso político, Foro por los Derechos y Libertades

Antonio G. Rodiles, Estado de Sats, Foro por los Derechos y Libertades

Félix Navarro, ex preso político, Partido por la Democracia Pedro Luis Boitel

Jorge Luis García “Antúnez”, ex preso político, Frente Nacional de Resistencia OZT

Eduardo Díaz Fleitas, expreso político del grupo de los 75

Ailer González, Estado de Sats, Foro por los Derechos y Libertades

Gorki Águila, músico, Foro por los Derechos y Libertades

María Cristina Labrada, Damas de Blanco, Foro por los Derechos y Libertades

Ángel Santiesteban, escritor, Foro por los Derechos y Libertades

Raúl Borges, Partido por la Unidad Democrática Cristiana, Foro por los Derechos y Libertades

Juan Alberto de la Nuez, Movimiento Ciudadano Reflexión y Reconciliación

Benito Fojaco, Frente Antitotalitario Unido

Claudio Fuentes, Estado de Sats, Foro por los Derechos y Libertades

Juan González Febles, periodista independiente, Primavera Digital


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