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Lawton, La Habana, Juan González, (PD) En servicio de la felizmente extinta Unión Soviética, el régimen encabezado por el difunto ex dictador Fidel Castro, que convirtió la Cuba que destruyó en una satrapía mercenaria de los soviéticos, participó en múltiples asonadas militares a lo largo del mundo. Estas son solo unas pocas:

1963: Guerra de las Arenas en Argelia, la primera intervención de las fuerzas armadas cubanas en territorio extranjero.
1964-1965: Durante la Crisis del Congo. En Congo Brazzaville, tropas regulares cubanas infiltradas desde Tanzania participaron en acciones bélicas en el Congo sin mayor éxito.
1973-1974: Durante la Guerra de Yom Kipur, la República Árabe Siria solicitó ayuda militar a Cuba y esta envió una brigada de tanques que participa en combates.
1975-1991: Fuerzas regulares cubanas ingresan en Angola, en la misión llamada Operación Carlota, para sostener al gobierno de Dos Santos y participan en la Guerra Civil de Angola y en la frontera de Sudáfrica.
1977-1988: Durante la Guerra Civil de Etiopía y la Guerra del Ogadén, tropas cubanas ingresaron a la República Democrática Popular de Etiopía para sostener al gobernante socialista etíope Megistu Haile Mariam y combatir al movimiento de liberación nacional somalí del Ogadén.
1979-1990: En la Revolución sandinista en Nicaragua, el Estado cubano envió personal militar que se hizo con la dirección de los servicios de seguridad e inteligencia militar nicaragüenses.

Es notable la presencia militar castrista en África, con más de 36 000 efectivos en 1985, especialmente en Angola (23 000) y Etiopía (12 000), dentro de Cuba el régimen justificaba el envío de cubanos a las lejanas guerras africanas bajo el discurso de que Cuba es una nación «latino-africana», argumento empleado para encubrir el servicio que la satrapía castrista prestaba a planes estratégicos de la extinta Unión Soviética.

El derrumbe del bloque socialista y la Unión Soviética a finales de la década de 1980 y principios de los noventa, hizo que las operaciones en el extranjero se redujeran. El colapso de la Unión Soviética cesó definitivamente la intervención militar castrista en el extranjero.

Todas las intervenciones tenían como elemento común el estar dirigidas hacia países del Tercer Mundo. Se ayudó a la implantación o sostenimiento de gobiernos afines a la Unión Soviética y al marxismo-leninismo. Fueron justificadas estas intervenciones por el régimen castrista bajo el argumento de que se trataba de “internacionalismo proletario” o anticolonialismo, realizado en apoyo de los pueblos que según el régimen de los Castro, deseaban tener un gobierno socialista.

No se decía y se ocultó celosamente que las invasiones eran funcionales a los intereses geopolíticos de la Unión Soviética, en oposición a la política exterior de los Estados Unidos. Se realizaron con apoyo económico, financiamiento y respaldo técnico soviético y de la República Democrática Alemana, bajo fuerte presión, supervisión y apoyo de KGB soviética y la Stassi alemana.

Cuba fue desangrada desde el dolor y el sacrificio de los enviados a estos escenarios bélicos. Quienes promovieron tanto derramamiento de sangre, dolor y sacrificio, llenaron sus bolsas con el dinero así obtenido, para hoy vivir como marajás en las barriadas selectas, limitadas a su disfrute.

Por otra parte, los impuestos en el poder desde sus intervenciones, se enriquecieron con el robo desde el poder como sucedió con Dos Santos en Angola y su familia. La hija de Dos Santos se enriqueció en el estilo de Lula y la Sra. Roussef, estilo Izquierda reptil.

Testigos molestos y enojosos de estas circunstancias desde sus más escabrosos detalles y peculiaridades, fueron silenciados terminalmente, como sucedió con Arnaldo Ochoa, Antonio de la Guardia Font y José Abrantes Fernández, entre otros.

Desangrar Cuba les ha proporcionado pingues ganancias a los oligarcas militares, a los miembros de la dinastía y a sus servidores más dilectos. Para tener impresiones de primera mano sobre esto, solo hay que recorrer las barriadas selectas en que los servidores del castrismo viven su buena y opulenta vida.
j.gonzalez.febles@gmail.com; Juan González
Los Bristol Britannia fueron los encargados de transportar las primeras tropas cubanas en la Operación Carlota hacia Angola.


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