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Plaza, La Habana, Jorge Luis González, (PD) La lectura de un breve artículo en la publicación Vida Cristiana, me motivó a buscar información sobre el “Día Internacional del Derecho a la Verdad con Violaciones Graves a los Derechos Humanos y la Dignidad de las Víctimas”, que se celebró el 24 de marzo.

La fecha fue escogida por la Asamblea General de las Naciones Unidas el 21 de diciembre del 2010 en la resolución 65/196.

Según explica el autor del trabajo y la información que brinda Wikipedia, se escogió esa fecha en conmemoración al asesinato del sacerdote salvadoreño Monseñor Arnulfo Romero en 1980.

Citaré algunos fragmentos dados por el autor de la pequeña crónica, Orgiel Sanzo, enfocada principalmente en el asesinato del prelado.

Dice Sanzo: “…Los Estados de Derecho son una construcción de la humanidad, por tanto, le corresponde a la humanidad preservarlos ante la amenaza de quienes pretenden pisotear los derechos para mantenerse en el poder imponiendo su ideología a fuerza de represión”.

Agrega más adelante: “Los dictadores tienen miedo a las palabras porque las palabras tienen la fuerza de la Verdad y con la Verdad se le desenmascara…”.

Añade además: “…Derecho que, aunque parezca adquirido por el Derecho a la Justicia, no siempre es así, pues quienes violan los Derechos Humanos se esconden detrás de sistemas de justicia corruptos que corresponden a sus intereses, tergiversan la historia e intimidan a los pueblos para permanecer impunes…”.

No considero necesario citar más expresiones para llegar a la conclusión de que en la Cuba actual, todo lo expresado en este trabajo se ajusta con exactitud a las acciones que llevan adelante los represores del sistema de gobierno que padecemos desde hace más de 59 años.

Algunos ejemplos bastarán para demostrar las afirmaciones anteriores.

Cada domingo, de forma invariable, las Damas de Blanco, dirigidas por Berta Soler, son brutalmente reprimidas cuando intentan concurrir a la misa de la iglesia de Santa Rita en Miramar, e incluso son bloqueadas en sus domicilios por fuertes operativos de la Seguridad del Estado que les impiden salir a la calle.

Los diferentes grupos defensores de los Derechos Humanos que existen en el país son acosados sistemáticamente cuando tratan de manifestarse contra las violaciones cometidas contra ellos, entre las que se encuentran registros en sus casas, detenciones temporales y otros abusos que realizan policías y miembros de la Seguridad del Estado.

Los periodistas independientes que informamos hacia el exterior a través de medios no oficiales, pues carecemos de Internet, sufren también persecución con detenciones, e interrogatorios frecuentes, además de una vigilancia constante en los hogares y en las calles.

Numerosos presos políticos plantados que sufrieron y aun sufren prisión por sus ideales, como fueron los casos de Mario Chanes de Armas, Ernesto Díaz, Jorge Valls entre muchos otros, o Pedro Luis Boitel, que murió en una huelga de hambre mientras cumplía prisión, y hubo múltiples fusilados.

Algunos de los métodos usados por los represores contra los opositores es acusarlos de algún delito común, confiscarles computadoras y otros artículos, para evitar que denuncien los atropellos cometidos contra ellos y sus familiares y otros ciudadanos.

La Comisión de Derechos Humanos y Reconciliación Nacional, dirigida por Elizardo Sánchez, que recopila las denuncias sobre detenciones y arbitrariedades que llegan de los diferentes opositores y las da a conocer de forma mensual, dan una idea más precisa de la represión existente hacia quienes disienten del gobierno.

¿Cómo es posible que la respetable Organización de Naciones Unidas no mencione lo ocurrido en Cuba durante tantos años?

Estoy seguro que la inmensa mayoría de los cubanos desconocen la existencia y significado del 24 de marzo. Nuestros medios de comunicación no informan sobre esa fecha. Valga entonces agradecer a este medio su divulgación.
librero@nauta.cu; Jorge Luis González


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