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Miriam Celaya

Cubanet, Miriam Celaya, Havana, 7 December 2017 — In recent days, “political analyst” Daisy Gómez – one of the faithful among the most faithful deans of the Castro press – offered a commentary on the primetime Cuban television news program, questioning the legitimacy of the results of the controversial Honduran elections, based on suspicions that “in … Continue reading "The Castro Regime’s Biggest “Electoral” Farce / Miriam Celaya" Continue reading
En los pasados comicios fue más evidente que nunca la manipulación de las cifras Continue reading
Cubanet, Miriam Celaya, 29 November 2017, Cuba – This past Sunday, 27 November 2017, the “maximum exercise of Cuban democracy” took place, namely, voting to select, among the candidates proposed by the masses in each constituency of the country, the ones who would be picked to process the frustrations of their respective “electors” during the … Continue reading "Not So Revolutionary Nor So Fidelista / Miriam Celaya" Continue reading
Los millones de electores registrados en el padrón electoral acuden como autómatas a las urnas, por puro fastidio o por temor Continue reading

Miriam Celaya

Una enorme gorra metálica de 1,50 metros de largo por 50 cm de alto, cuyo peso alcanza los 30 kg, es el más reciente fetiche parido por la añoranza de cierto sector de la izquierda regional para homenajear al demiurgo favorito del socialismo vernáculo, Fidel Castro, al cumplirse el primer aniversario de su muerte.

El proyecto del tocado-talismán, remedo de la gorra que usaba el célebre difunto como parte de su perenne uniforme militar, fue concebido por la Unión de Residentes Cubanos en Argentina (Urca) y el Movimiento Argentino de Solidaridad con la Isla (MasCuba), dos agrupaciones que desde la distante comodidad de ese país del Cono Sur apoyan con entusiasmo la más larga dictadura del hemisferio, y que han gestionado todo el proyecto escultórico, incluyendo su traslado a La Habana por vía aérea desde el aeropuerto internacional de Buenos Aires.

[[QUOTE:Hasta el momento no ha trascendido el costo total del nuevo objeto votivo por concepto de materiales empleados, mano de obra, transporte, flete aéreo, etcétera]]Hasta el momento no ha trascendido el costo total del nuevo objeto votivo por concepto de materiales empleados, mano de obra, transporte, flete aéreo, etcétera; pero si se asumen como ciertas las informaciones de los medios oficiales cubanos y de la progresía regional sobre la difícil situación económica y social que están atravesando los trabajadores en Argentina bajo el Gobierno de Mauricio Macri, cabe suponer que los responsables de la obra hicieron un enorme sacrificio personal y familiar para hacerla posible.

Esto no debería sorprendernos demasiado. Es sabido que las izquierdas radicales no se arredran ante las dificultades y, en especial, se tornan derrochadoras en recursos y creatividad cuando de culto a los difuntos se trata. De ahí ciertas extrañas prácticas necrológicas que han aplicado en diferentes momentos de la Historia para homenajear a sus fundadores o a determinados cofrades muy queridos, y que pueden parecer retorcidas a algunos burgueses remilgados.

Uno de los ejemplos sería la momificación del cuerpo de Vladímir Ilich Lenin y su exhibición al público en la Plaza Roja de Moscú, convertido a la vez en ídolo material de los comunistas del mundo y en atractivo turístico para millones de visitantes adictos al morbo. Fue quizás el primer caso, y hasta ahora el más famoso, de la epidémica necrofilia de izquierda.

Otro ejemplo, aunque de estilo diferente, es la consagración del culto al Che Guevara –con toda la parafernalia comercial de su imagen multiplicada en camisetas, fosforeras, ceniceros, afiches o postales –, incluidas las peregrinaciones por parte de numerosos fieles de la ideología y otros perseguidores de mitos a La Higuera, en Bolivia, donde el conspicuo guerrillero encontró la muerte que tan denodadamente buscó, o las excursiones turísticas a la tumba-monumento que guarda (¿sus?) sagrados huesos en la ciudad cubana de Santa Clara.

Podríamos mencionar también otros interesantes monumentos mortuorios de personajes de la izquierda, como el de un comunista cabal: el bailarín español Antonio Gades, amigo personal de Raúl Castro. El talentoso artista pasó tan gratos momentos en la Isla que pidió ser sepultado en Cuba y, en consecuencia, sus restos mortales fueron trasladados desde su tierra natal e inhumados en la Sierra Maestra, bajo un sepulcro que exhibe un par de botas de baile flamenco fundidas en metal.

No muy lejos de él yacen los restos de Vilma Espín –esposa del actual general-presidente, Raúl Castro, y madre de sus hijos– protegidos en un conjunto escultórico en forma de pirámide, símbolo de inmortalidad. Modestos que son estos señores comunistas.

[[QUOTE:El adefesio escultórico participaría en el desfile del Primero de Mayo de 2018 en la Plaza de la Revolución de La Habana, y después sería conducido en caravana para ser reverenciado a lo largo de toda la Isla]]Pero, volviendo al asunto de la morrocotuda gorra metálica, la intención de sus creadores es que la alegoría supere la mera existencia física del objeto y su presencia promueva todo un ritual complejo. Así, el adefesio escultórico participaría en el desfile del Primero de Mayo de 2018 en la Plaza de la Revolución de La Habana, y después –tal como sucedió con el féretro del Difunto en Jefe en el novenario luctuoso realizado tras su muerte– sería conducido en caravana para ser reverenciado a lo largo de toda la Isla, hasta llegar al cementerio de Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba, al punto donde permanecen sin reposo las cenizas del homenajeado.

Una liturgia al benefactor de los pobres que, paradójicamente, se convertiría en una especie de saga tropical de aquella antigua leyenda suiza del siglo XIV, inmortalizada casi cinco siglos después por el poeta y dramaturgo alemán Federico Schiller en su obra Guillermo Tell. En ella, los habitantes de la ciudad estaban obligados a hacer una humillante reverencia ante el sombrero de su déspota gobernante, Hermann Gessler, colocado en lo alto de una estaca en la plaza mayor, y donde la rebelión del ballestero Guillermo Tell, que se negó a aceptar tamaño ultraje, marcó el inicio de la revuelta que acaba liberando a su pueblo.

Es posible que, habida cuenta de la fascinación por el culto al Muerto, las autoridades cubanas se apresten a apoyar el ridículo espectáculo de la adoración de la gorra. Lo que sí parece difícil es que surja entre los cubanos un Guillermo Tell con suficiente coraje como para desafiar tan colosal insulto.

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The severe shortness of medications in Cuba, far from getting fixed, threatens to become an “irreversible” malignancy. Cubanet, Miriam Celaya, Havana, 15 November 2017 — The pharmacy, in the middle of Avenida de Carlos III in the Cuban capital, was crowded with people. The line extended outside the premises and formed a human conglomerate in … Continue reading "Cuba: Without Medicines and Without “Kindness”" Continue reading
La severa escasez de medicamentos, lejos de solucionarse, amenaza con convertirse en un mal “irreversible” Continue reading

Miriam Celaya

En una sencilla nota de solo cuatro párrafos la prensa oficial cubana informó ayer de un hecho tan inesperado como insólito: este martes, coincidiendo con el 149 aniversario del inicio de la Guerra de Independencia, tendrá lugar en el cementerio de Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba, "el acto político y ceremonia militar de inhumación de los restos de Carlos Manuel de Céspedes y Mariana Grajales".

Como si no fuera suficientemente ofensivo a la memoria de José Martí –quien empeñó su vida y encontró la muerte en pos del sueño de una república de cubanos libres– la imposición, en la cercanía, del hermoso monumento funerario que honra su memoria de un horroroso peñasco mortuorio que guarda los restos del autócrata que destruyó el breve espejismo republicano y cortó de raíz todas las libertades ciudadanas, ahora las autoridades de la Isla se arrogan el derecho de disponer a su arbitrio de los restos mortales de otros próceres de la patria, como si de su heredad particular éstos se tratasen y no del patrimonio espiritual de toda la nación.

[[QUOTE:Hace 146 años por un supuesto ultraje contra la tumba de un periodista español en la Cuba colonial fueron fusilados ocho estudiantes de medicina]]Y lo hacen, obviamente, con la implícita intención de multiplicar el culto al Difunto en Jefe, su majestad Castro I, equiparándolo a los padres fundadores de la nación cubana, si no subordinando a éstos a su alrededor.

Pero la impunidad de la cúpula verde olivo es tan inmensa como su soberbia. Bastaría recordar que hace 146 años por un supuesto ultraje contra la tumba de un periodista español en la Cuba colonial fueron fusilados ocho estudiantes de medicina.

Parece que los restos mortales del Padre de la Patria, que fueron vejados y exhibidos públicamente en Santiago de Cuba por el poder colonial español en 1874, no acaban de encontrar el merecido reposo.

Tal costosa movilización de monumentos funerarios –el de Céspedes y el de Mariana– resulta aún más inexplicable en un país donde las carencias materiales y financieras son cada vez más acuciantes, y donde hace pocas semanas un fortísimo huracán destruyó una significativa parte del fondo habitacional de los cubanos más humildes e insolventes. Solo "para que en lo adelante el pueblo cubano y visitantes extranjeros puedan rendirle tributo a ambos en forma más expedita, junto al que le brindan al Héroe Nacional José Martí y al Líder Histórico de la Revolución Cubana, Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz...".

La codicia oficial en pos de los dólares no se detiene ante nada. He aquí que la memoria histórica de la nación, esta vez utilizando los huesos de los más significativos difuntos, se subordina a la industria turística.

Pero en la decisión de movilizar la necrofilia oficial en servicio de los particulares intereses del Gobierno no solo han sido excluidos los cubanos comunes. Manuel Hilario de Céspedes y García Menocal, obispo de Matanzas y descendiente de la estirpe familiar del Padre de la Patria, no fue consultado al respecto. Tampoco otras autoridades eclesiásticas importantes, como Juan de Dios, obispo auxiliar de La Habana y secretario de la conferencia de obispos católicos de Cuba.

[[QUOTE:Nada es sagrado para la autocracia cubana: ni la memoria, ni los héroes de la nación, ni los símbolos que fingen honrar, ni los hijos herederos de la historia patria]]Por su parte, Oscar Márquez, canciller del Arzobispado de Santiago de Cuba, no solo no recibió información previa de la exhumación, sino que tampoco su oficina ha recibido hasta el momento invitación alguna para oficiar una ceremonia católica que honre los restos de tan insignes cubanos, indiscutiblemente católicos, lo que demuestra el rampante desprecio de la elite militar por todos los valores, sentimientos y tradiciones de la nación.

Aunque, la profanación de sepulcros insignes y de la memoria patriótica de la nación es una vieja práctica de esa autocracia. Por ejemplo, en 1987, a la muerte de Blas Roca Calderío, un viejo líder comunista devenido fiel servidor del castrismo, su cuerpo fue sepultado ni más ni menos que en el Cacahual, muy cercano al mausoleo que guarda los restos del general Antonio Maceo Grajales, uno de los héroes más relevantes de las guerras por la independencia de Cuba, en lo que constituyó un vejamen a todos los que en la República erigieron su mausoleo a partir de colectas públicas y privadas.

Nada es sagrado para la autocracia cubana: ni la memoria, ni los héroes de la nación, ni los símbolos que fingen honrar, ni los hijos herederos de la historia patria. Cuando finalmente este 10 de octubre quede consumada la conjura, el Gobierno solo habrá sumado una injuria más contra Cuba. Sin embargo, el peor vejamen no es la profanación del poder, sino el silencio aquiescente de quienes deberían ser los verdaderos guardianes de la memoria histórica que nos hizo nacer como pueblo: los cubanos.

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Cubanet, Miriam Celaya, 16 September 2017, Havana – In these post-hurricane days, rumors are circulating through the streets of the Cuban capital: where is Raúl Castro? Why has he not made an appearance in the areas most affected by the ravages of Hurricane Irma or before the television cameras to deliver some message of hope … Continue reading "Irma and the “Hollocastro,” Two Hurricanes Over Cuba / Cubanet, Miriam Celaya" Continue reading
14ymedio, Miriam Celaya, Havana, 15 September 2017 — Residents of Punta Alegre, a small fishing village located on the northern coast of Cuba’s municipality of Chambas, in Ciego de Ávila, have not yet recovered from the horror they experienced on September 8th, when their community was leveled while hurricane Irma struck for endless hours. Ironically, … Continue reading "“The Hurricane Has Delivered Punta Alegre the Coup de Grace”" Continue reading
Una comidilla recorre las calles: ¿dónde está Raúl Castro? Continue reading

Miriam Celaya

Los vecinos de Punta Alegre, un pequeño poblado pesquero situado en la costa norte del municipio Chambas, en Ciego de Ávila, aún no se reponen del horror vivido el pasado 8 de septiembre, cuando el huracán Irma golpeó durante interminables horas su comunidad arrasándola.

Irónicamente, era el día de la Caridad, la santa patrona de Cuba, quien según cuenta la leyenda, cientos de años atrás salvó del mar a tres pescadores en la bahía de Nipe. Los hijos de Punta Alegre, sin embargo, no contaron con su divina protección. De hecho, no tuvieron la de nadie.

Tras el paso del meteoro, cuando los puntalegrinos comenzaron a salir de los pocos hogares que quedaron en pie o de los refugios en los que se habían resguardado transitoriamente, se enfrentaron a un panorama de devastación. Un amasijo de escombros, corales marinos, trozos de techos, restos de muebles, ramas de árboles y fango se extendían sobre el que alguna vez fue un tranquilo pueblo costero. Algunos barcos pesqueros habían sido arrastrados por el mar dentro del pueblo y flotaban entre las casas. Solo las construcciones de mampostería más sólidas, apenas un mínimo porcentaje del precario fondo habitacional de la localidad, resistieron el vendaval.

[[QUOTE:Los testigos aseguran que nada recuerda el pintoresco pueblito que alguna vez fue Punta Alegre, con su olor a mar y a pescado, asentado en un paisaje geográfico privilegiado]]Los embates de Irma, con vientos sostenidos de 240 km/h, sumados a la invasión del mar destruyeron total o parcialmente tanto las humildes viviendas como casi la totalidad de las escasas instalaciones estatales, incluidas la cooperativa pesquera –cuya ya menguada flota sufrió la pérdida total o los daños de varias embarcaciones–, las dos shopping, la base de campismo, los dos restaurantes, el hogar de ancianos cuyo comedor servía alimentos a los jubilados de menores ingresos sin amparo filial, y otras instalaciones. Ni la iglesia del pueblo escapó a la catástrofe: la mitad del campanario se desplomó, con todo y campana.

La cuantía y magnitud total de los daños todavía se desconoce, pero según testimonios de algunos vecinos que han logrado salir del pueblo hacia otros lugares donde ya se han restablecido las comunicaciones y el servicio eléctrico, la imagen actual de Punta Alegre es de absoluta desolación. Hay quienes aseguran que más del 80% del pueblo quedó destruido, pero hasta el momento solo son apreciaciones no confirmadas. De cualquier modo, los testigos aseguran que nada recuerda el pintoresco pueblito que alguna vez fue Punta Alegre, con su olor a mar y a pescado, asentado en un paisaje geográfico privilegiado entre la bahía, al norte, y un verde lomerío que cierra el horizonte por el sur.

Ronald es un puntalegrino treintañero que estaba visitando a sus padres cuando Irma se ensañó sobre su pueblo natal. Cinco días después, de regreso a La Habana, donde reside con su esposa e hijos, cuenta a 14ymedio que "el huracán ha dado un tiro de gracia a Punta Alegre".

"La realidad es que allí la decadencia había comenzado hace muchos años, desde que cerraron definitivamente el central azucarero Máximo Gómez (antiguo Punta Alegre), durante la crisis de los 90, y mucha gente perdió el trabajo", dice para explicar por qué emigró a la capital.

"En tiempos de mis padres y abuelos Punta Alegre tenía bastante movimiento para tratarse de un pueblito de campo. El calado del mar en la bahía era lo suficientemente profundo para permitir el tráfico marítimo de buques de respetable porte, que cargaban el azúcar producido en el central", recuerda.

[[QUOTE:Las infraestructuras turísticas lejos de constituir una nueva fuente de empleos supusieron un severo golpe a la pesca, debido a que la carretera marítima no cumplió con los requerimientos técnicos]]Pero el cierre de su central sería apenas el comienzo del colapso. Por la misma época también empezó la fiebre de turismo impulsada por un Gobierno desesperado por recaudar divisas. La acometida constructiva de hoteles en la cayería norte de Cuba (Jardines del Rey), así como la del pedraplén que debía unir esos cayos a la tierra firme, lejos de constituir una nueva fuente de empleos para los habitantes de Punta Alegre significó un severo golpe a la pesca, debido a que la carretera marítima no cumplió con los requerimientos técnicos que exigen la presencia de puentes suficientes para permitir la debida circulación de las corrientes marinas. Esto aumentó la salinidad de las aguas en la Bahía de Buenavista y con ello desaparecieron del área muchas especies marinas que eran el sustento económico de una esta comunidad tradicionalmente pesquera.

"De más está que te diga que a partir de entonces la cooperativa, construida después de la Revolución y que llegó a tener hasta los años 80 una flotilla bastante grande, empezó a decaer y a bajar los niveles de captura. Con el tiempo se fueron deteriorando y perdiendo muchos barcos por falta de mantenimiento o por desinterés oficial. Y junto con la decadencia de la cooperativa llegó la de la planta procesadora de pescados y mariscos, que era la que daba empleo principalmente a muchas mujeres del pueblo, incluyendo a mi mamá y mi abuela", relata Ronald.

En realidad, Irma no es el primer huracán que azota a Punta Alegre. En 1985 Kate llegó a la región con categoría 2 y derribó un buen número de viviendas y otras infraestructuras, entre las cuales se encontraba el viejo club náutico construido sobre pilotes, en el mar. En aquella ocasión el difunto expresidente cubano, Fidel Castro, quien sí solía recorrer las regiones golpeadas por los huracanes y orientar personalmente en el sitio las tareas de recuperación, hizo construir una pequeña comunidad de casas más distantes del mar para los damnificados de Kate. No obstante, la fisonomía original del pueblo nunca se recuperó.

"De alguna manera la gente siempre se las ha arreglado para sobrevivir, y también para tratar de disfrutar un poco. Todavía quedaba la playa Los Cocos, en el mismo central Máximo Gómez, donde la gente iba a disfrutar en la base de campismo hasta hace pocos días. Ahora todo eso se perdió y quién sabe si se recuperará algo, o cuándo. Es como si Punta Alegre estuviera condenado", lamenta.

Pero hasta el presente, lo que no se explican Ronald ni la mayoría de los puntalegrinos es el escandaloso abandono de las autoridades locales o municipales cuando era inminente el azote de Irma, a pesar de que se supo con tiempo suficiente que la trayectoria del huracán afectaría duramente al pueblo.

[[QUOTE:"No hubo un aseguramiento de alimentos para la gente. Solo llegaron 150 paquetes de galletas de sal para una población de alrededor de cinco mil habitantes, y se repartieron gratuitamente algunos sacos de carbón"]]"Antes de que llegara Irma se suspendió el transporte y se cortaron las comunicaciones. Pero no hubo un aseguramiento de alimentos para la gente. Solo llegaron 150 paquetes de galletas de sal para una población de alrededor de cinco mil habitantes, y se repartieron gratuitamente algunos sacos de carbón. Eso fue todo. Tampoco llegaron a tiempo las compotas de la canasta básica para los niños pequeños, ni hubo distribución de leche en polvo o conservas para que la gente pudiera aguantar el palo. Te puedes imaginar la bronca que se formó para alcanzar algún paquete de galletas de aquellos. Lo único que sí se mantuvo trabajando las 24 horas fue la panadería, gracias al único grupo electrógeno en funcionamiento que hay allí, y también estuvo activa una posta médica".

Pese a la extendida propaganda de la prensa oficial, este pueblito no se benefició siquiera con un adecuado plan de contingencias. No hubo un procedimiento de evacuación eficiente con los habitantes cercanos a la línea de costa, en la que penetró el mar con una fuerza nunca antes vista, de manera que familias enteras, incluyendo niños pequeños, que pensaban estar a salvo en casas se vieron forzadas a autoevacuarse en medio de la madrugada, bajo la lluvia y las ráfagas de viento en una situación de pesadilla. "Creíamos que era todo, que íbamos a morir ahogados porque el agua nos llegaba al pecho. Los niños estaban aterrados, gritaban y lloraban sin parar. Algunas personas no gritaban, pero tenían el pánico reflejado en los ojos", recuerda Ronald.

Incluso bajo el embate de los vientos, las dos tiendas del pueblo fueron saqueadas, así como el restaurante El Toletazo. Los escasos alimentos recolectados allí y en otros pequeños almacenes de algunos pocos establecimientos estatales fueron compartidos espontánea y solidariamente por los pobladores. "Eso sí, la gente se ayudaban unos a otros. Ningún vecino de sitios protegidos le cerró la puerta a nadie, todo el mundo se apoyaba y hasta se consolaban. Fue algo muy emotivo, a pesar de la desgracia".

[[QUOTE:Hasta el día 12 de septiembre, ninguna representación del Gobierno había visitado el pueblo. Sin embargo, en días anteriores sí habían hecho acto de presencia en los cayos varios altos funcionarios]]Hasta el día 12 de septiembre, cuando finalmente se presentó en Punta Alegre el primer secretario del Partido Comunista de Cuba, ninguna representación del Gobierno había visitado el pueblo, que hasta la fecha sigue careciendo de servicios básicos como electricidad, agua potable y telefonía. Sin embargo, en días anteriores sí habían hecho acto de presencia en los cayos varios altos funcionarios, incluido el ministro de Turismo, para evaluar los daños sufridos por las instalaciones hoteleras y orientar las labores de reconstrucción, que según el presidente Raúl Castro deben estar terminadas antes del inicio de la temporada alta, el próximo mes de noviembre.

"Cuando pasaron los peores momentos, mucha gente salió a forrajear. Algunas personas encontraron cantidades considerables de botellas de whisky y otras bebidas alcohólicas, que fueron arrastradas por las olas del mar desde los almacenes e instalaciones de los cayos. También había algunas cosas de comer arrojadas a la orilla por la fuerza del mar, pero estaban sucias o en mal estado. Dicen que el ciclón causó la pérdida de toneladas de alimentos de los hoteles. Es un crimen que esa comida se haya perdido en vez de entregarla antes a las poblaciones cercanas", protesta Ronald.

Cuando el joven pudo salir del pueblo vio largas colas de paisanos que se aglomeraban a la espera de alimentos que, según afirmaron los dirigentes del Gobierno, recién aparecidos en la escena, deberían comenzar a llegar en camiones de un momento a otro. "Eran largas colas de personas ansiosas por conseguir comida para sus familias. Causa dolor pensar que la mayoría de ellos había perdido sus hogares y todos sus bienes. Causa tristeza e impotencia". Y tras una pausa repite su idea inicial: "Sí, el huracán Irma fue el tiro de gracia. Pero la destrucción de Punta Alegre ya había empezado mucho tiempo atrás".

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Miriam Celaya

A solo medio año de la anunciada salida del general-presidente, Raúl Castro, de su cargo como Presidente de Cuba, aún no se sabe con certeza quién será su sucesor. Lo que sí resulta incuestionable es que, sea quien sea el elegido por el Poder para dar continuidad al fracasado modelo sociopolítico y económico impuesto por el clan verde olivo, éste heredará no solo un país en ruinas con una deuda astronómica y una población envejecida y mermada por la emigración, especialmente de un gran segmento de lo mejor de su fuerza laboral, sino también un panorama regional muy diferente del de aquel memorable verano de 2006, cuando Fidel Castro –proclama mediante– se retiró “provisionalmente” del Gobierno tras colocar la dirección del país en manos de una camarilla,  encabezada por el actual mandatario.

En tiempos recientes la izquierda continental ha estado sufriendo sus más duros reveses en décadas tras perder el poder político que se había extendido como una epidemia e incluso parecía consolidado en algunas de las naciones de mayor pujanza económica de este hemisferio, como Brasil y Argentina.

A su vez, Venezuela, otrora capital de ese turbio experimento castrochavista conocido como “socialismo del siglo XXI”, continúa hundiéndose en lo que muchos expertos consideran la mayor crisis económica y política de la historia de ese país, lo que ha incidido en una significativa contracción de los subsidios petroleros destinados a la Isla, con las implicaciones que esto tiene para una economía tan frágil y dependiente como la cubana.
Atrás quedaron los fugaces tiempos de gloria de las entelequias nacidas a impulsos del binomio de los ya difuntos Hugo Chávez y Fidel Castro, como la Alianza Bolivariana para los Pueblos de Nuestra América-Tratado de Comercio de los Pueblos (ALBA-TCP), creada en 2004 en La Habana; o de Petrocaribe, fundada en Venezuela en 2005, a fin de influir políticamente en las pequeñas naciones petro-pordioseras del Caribe y comprar sus apoyos en los foros internacionales, a cambio de cuotas de petróleo a precios sumamente magnánimos.[[QUOTE:Es de suponerse que el sujeto sentenciado por Raúl Castro como su sucesor sea lo suficientemente dúctil como para prestarse a los manejos de quienes realmente mueven los hilos]]

Pese a panorama tan adverso para sus intereses, es de suponerse que el sujeto sentenciado por Raúl Castro como su sucesor sea “confiable”: lo suficientemente dúctil como para prestarse a los manejos de quienes realmente mueven los hilos políticos –y todos los demás hilos– tras bambalinas, y lo razonablemente cauto como para no intentar el ensayo de un viraje demasiado brusco que descoloque el siempre impredecible equilibrio social en un país saturado de carencias y frustraciones. A los autócratas no les gustan las sorpresas.

Hay que considerar la posibilidad de que –a semejanza de su hermano mayor al dejar el cargo en 2006– el general-presidente haya concebido una especie de sucesión colegiada, dejando funciones específicas a varios representantes de las diferentes tendencias que, según criterios muy extendidos aunque nunca confirmados, existen entre los grupos cercanos al Poder. La gran ventaja de los malos es que saben cohesionarse cuando tienen intereses comunes que defender.

Así pues, un Gobierno colegiado tras el retiro parcial del general-presidente es una variable perfectamente posible en una nación donde existe un solo partido político “como fuerza dirigente superior de la sociedad y del Estado”, donde como norma la casta gobernante suele ignorar olímpicamente todos los demás mandamientos de la Carta Magna y cuanto ellos mismos han legislado sin obstáculos en los últimos 40 años, y donde todos los manejos políticos y económicos se urden en el más absoluto secreto y se dan a la luz solo como hechos consumados, lo que les ahorra a los mokongos del Palacio de la Revolución el engorroso trámite de solicitar la aprobación del anodino Parlamento o de someter (incluso) los más importantes asuntos de Estado a la consideración de los (des)gobernados.

De hecho, esta variante de sucesión colegiada –no necesariamente explícita– y encabezada por una marioneta visible no parece muy remota. En especial si se tienen en cuenta las experiencias de otras sucesiones regionales, como la de Nicolás Maduro en Venezuela, elegido a golpe de dedo por el finado Hugo Chávez pero urdida hasta el detalle por su cofrade y mentor, Fidel Castro, a fin de garantizar durante el mayor plazo de tiempo posible la sobrevivencia de los respectivos proyectos, dizque “socialistas”, y de sus cabecillas.[[QUOTE:El otrora rampante chavismo, tal como lo concibió su hacedor, ha terminado sucumbiendo a la torpeza del “sucesor” y a la codicia de los Castro]]

Basta examinar la composición de la cohorte madurista para comprender que la componenda rojo-verde olivo no solo se fraguó en La Habana, sino que ya era cosa hecha mucho antes de que el “Comandante Eterno” fuera sembrado en el Cuartel de la Montaña para acabar transmutado en pajarito. 

Sin embargo, pese a los cuidadosos cálculos de los más experimentados conspiradores, la encrucijada a la que Maduro ha conducido a Venezuela es tan complicada y profunda que supera cualquier control. Tarde o temprano el poder dictatorial caerá, porque la situación se ha hecho ingobernable y al apelar a la represión y al crimen para retener el poder, el Gobierno ha perdido toda traza de legitimidad. El otrora rampante chavismo, tal como lo concibió su hacedor, ha terminado sucumbiendo a la torpeza del “sucesor” y a la codicia de los Castro. 

Otra sucesión planeada, pero de muy diferente cariz, es la que se produjo en Ecuador tras el triunfo del candidato del partido gobernante, Alianza País, en la persona de Lenín Moreno, en la segunda vuelta de las elecciones del pasado mes de mayo. 

Moreno, sorpresiva y rápidamente, desde un inicio comenzó a desmarcarse de la política dura y beligerante de su predecesor y ha desarrollado un estilo conciliador, inclusivo, mesurado y sereno, buscando diálogos y acuerdos con los diferentes sectores sociales y con la oposición, lo que ha provocado la virulenta reacción de un iracundo Rafael Correa, quien ha calificado a Moreno de “traidor”, entre otras acusaciones igualmente fuertes.[[QUOTE:Los casos de Venezuela y Ecuador permiten confirmar que los cambios de poder, no siempre son “más de lo mismo”, sino que pueden conducir a giros impredecibles]]

Tal enfrentamiento ha conducido a una profunda fractura en el seno del partido, según las simpatías de sus militantes, entre correístas y morenistas. Sin embargo, durante la festividad de la victoria electoral de Lenín Moreno se pudo ver a un radiante y feliz Rafael Correa, celebrando el triunfo a todo trapo, gritando consignas y atronando en los micrófonos con canciones de las izquierdas radicales (“aquí se queda la clara/la entrañable transparencia…”), como si en lugar de Lenín Moreno, él mismo hubiese ganado las elecciones.

Tal como sueñan todos los autócratas o aspirantes a ello, seguramente Correa creyó que quien fuera en su momento el vicepresidente de su gabinete, sería ahora, al frente del nuevo Gobierno, un dócil continuador de sus dictados, la figura visible tras la cual él seguiría ejerciendo de alguna manera el poder y el férreo control social. No ha sido así, y esto evita la profundización de los conflictos internos del país y abre las vías a un posible proceso de pactos que permita superar las crispaciones y la polarización social sufrida en Ecuador en todos estos años.

Sería prematuro adelantar cuán exitoso será o no el desempeño de Lenín Moreno, pero está claro que este veterano no se siente deudor del Gobierno anterior, sino que tiene su propia agenda. Si es para bien de los ecuatorianos y de la democracia, bienvenida sea.

Los casos de Venezuela y Ecuador permiten confirmar que los cambios de poder, más allá de que se trate de sucesiones o rupturas, no siempre son “más de lo mismo”, sino que pueden conducir a giros impredecibles. He aquí que la sucesión en Venezuela ha derivado en la tentativa fraudulenta de legitimar una dictadura corrupta y represiva; en tanto la sucesión en Ecuador parece favorecer un retorno a espacios democráticos vulnerados por el gobernante anterior.

Habrá que ver si la sucesión cubana nos depara un Maduro o un Moreno.   

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Cubanet, Miriam Celaya, Havana, 2 August 2017 – In line with the last meeting of the Council of Ministers, held at the end of June, where – according to what the General-President said in his closing speech of the Ninth Ordinary Session of the National Assembly – many deficiencies and problems were analyzed in the self-employment … Continue reading "Señor General “Going-Backwards” / Cubanet, Miriam Celaya" Continue reading
La última limitación al sector privado es la expresión jurídica del terror gubernamental a perder el control social del país Continue reading

Miriam Celaya

Las paredes repletas de fotografías de paisajes citadinos de antaño y de toda una pléyade de artistas famosos de la Cuba republicana, portadas de discos de la misma época y añejos carteles de anuncios de los años 40 y 50 del pasado siglo.

En un espacio central, una antigua victrola fuera de servicio acapara el protagonismo del pequeño salón restaurante. Sobre los manteles de las mesas, viejos discos de vinilo (long play) fungen como porta platos, mientras los posa-vasos son otros tantos discos (single) del mismo material.

En este negocio privado –como en otros muchos similares que comenzaron a proliferar en La Habana Vieja y en otros puntos de la ciudad a partir de las llamadas “reformas raulistas”– todo el ambiente transpira ese inequívoco aliento de culto al pasado que en los últimos tiempos se ha estado adueñando de la capital como una epidemia. Cualquier tiempo pasado fue mejor, reza un refrán que se está cumpliendo a rajatabla en Cuba.

Pero no se trata de un pasado cualquiera. No. Porque, curiosamente, ninguno de estos entusiastas emprendedores privados muestra interés alguno en apelar a la estética socialista de aliento soviético que ocupó treinta años de la vida nacional cubana sin calar el espíritu nativo. No hay matrioskas, balalaikas ni personajes de los “muñequitos rusos” decorando vidrieras o interiores de estos negocios o adornando las piñatas y los salones privados dedicados a fiestas infantiles.Nada evoca la indestructible amistad cubano-soviética de una época bajo la cual nacieron casi todos los miembros de ese proto-empresariado cubano que hoy prefiere revivir la prosperidad republicana de fuerte influencia yanqui y olvidar los duros años de dominio bolo en la Isla.

Eso explica que en cualquiera de estos ambientes se puede encontrar una decoración que reproduce la portada de un disco de Benny Moré y no la de uno de los Van Van o de Isaac Delgado; o desde las paredes nos mire el rostro lustroso y sonriente de Kid Chocolate, pero no el de Teófilo Stevenson.

No hay dudas, el glamur es un producto capitalista occidental. Aunque se trate, como es el caso, de un glamour tan añejo y encartonado como el de la Cuba de los 50’, que –como sucede siempre en sociedades sin libertades donde campea la mediocridad– acaba siendo un modelo que tiende a estandarizarse.

Porque, como suele suceder ante cualquier oportunidad de medrar ventajosamente, no faltan los pícaros que han decidido aprovechar el nuevo filón que ofrece esta suerte de estética de la añoranza, para sacar sus propios réditos, como se desprende de un detallado anuncio publicado en la muy popular web Revolico, donde por el precio de 25 CUC, o su equivalencia en CUP (625 pesos), se puede adquirir una colección de 27 000 fotografías cubanas “de antes de 1959”, “para las paredes de tu negocio”.“Vive la historia de nuestro país a través de la imagen”, exhorta el anuncio, que promueve la venta de una “amplia selección de fotos de cafeterías, hoteles, calles, casas, monumentos, tiendas, sitios históricos y de las principales calles y avenidas de la capital cubana”.

Dicha oferta no se limita a las fotografías, sino que incluye además “mapas antiguos, postales, líneas de buses, planos arquitectónicos, grabados, escaneos de muy buena calidad de antiguas propagandas de cervezas como la Cristal, Hatuey y Polar, los sueltos propagandísticos de marcas de cigarros, hoteles, casinos, bebidas y mucho más que constituyen un amplio tesoro gráfico de gran valor”. Todo un culto al pasado pre-revolucionario que evidencia la persistencia de un paradigma perdido, tanto más arraigado y entrañable cuanto más decadente y malogrado se muestra el presente y más incierto y sombrío el futuro.

La paradoja es que, tras casi seis décadas de castrismo durante las cuales los mayores esfuerzos del poder se encaminaron a tratar de borrar los 57 años de República –“seudo-república”, la llaman– tratando de imponer un modelo (este sí “seudo” socialista), falsamente proletario y ajeno a la cultura y aspiraciones nacionales, el ideal liberal republicano está regresando camuflado en sus símbolos culturales, y hoy retoña como culto a la memoria de aquellos “tiempos mejores”, cuando la prosperidad y la riqueza eran metas loables y no delitos.

Como resultado, y ante la incapacidad de proyectar un futuro promisorio, la muy vilipendiada República se ha convertido en el manido símbolo del paraíso perdido, y vuelve a ocupar un lugar de preferencia en el imaginario colectivo, pese a que más del 70% de los cubanos de hoy nacieron después de 1959 y han sido (de)formados bajo la doctrina de la austeridad y el sacrificio.Sin embargo, el uso de los símbolos republicanos no es privativo de los pequeños nichos de la economía privada. La mediocridad y falta de imaginación alcanzan también al todopoderoso Estado-Gobierno-Partido que controla casi en su totalidad la industria del ocio. He aquí que recrear el pasado anterior a 1959 ha devenido una fuente de ingresos muy lucrativa incluso para los propios destructores de la República. En especial desde que el turismo estadounidense se convirtió en el principal destinatario del marketing socialista.

Así lo demuestra, por ejemplo, la esmerada reconstrucción de antiguos hoteles, bares y otros espacios destinados al turismo internacional, que hasta hace poco eran locales decadentes o simples ruinas, cuya arquitectura y espacios interiores recién rescatados recrean la elegancia y estilo de los ambientes de la Cuba pre-revolucionaria.

De esta manera, mientras las batallas ideológicas y los encendidos discursos antimperialistas se mantienen en los espacios públicos y en la prensa oficial, para adoctrinamiento y control de los proletarios nativos y para satisfacción de la progresía regional, tanto la naciente clase emprendedora como la camaleónica cúpula castrista se inventan una Cuba de marquetería, una realidad paralela disfrazada de tradición republicana y rescatada artificialmente para solaz y deleite de los visitantes foráneos que pagan en dólares por asistir a esta especie de parque temático: un país congelado en la mitad del siglo XX.

Y no es que haya que renegar de un pasado que, para bien o para mal, forma parte de la cultura e historia de la Isla y representa un período de prosperidad y expectativas de aquella joven nación. Lo verdaderamente triste es que seis décadas de castrismo nos hayan dejado como legado un pueblo que, en lugar de empujar hacia el futuro, asume como paradigma un pasado que, más allá de sus luces y conquistas democráticas, fue lo suficientemente imperfecto como para gestar en su seno la dictadura más larga de este hemisferio, en cuyas manos siguen estando los destinos de todos los cubanos. Es una pena.


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Miriam Celaya

El cabello blanco y los ojos azules sugieren la estampa de una abuela salida de algún cuento infantil, pero Marta Cortizas es en realidad una habanera que tras emigrar a Estados Unidos encontró una manera de ser útil a sus compatriotas. Desde su apartamento en Kendall (Florida), compila cada día noticias, columnas de opinión y reportajes para enviarlos por correo electrónico a Cuba, en un servicio que se conoce como La lista de Marta.

Los envíos comenzaron hace casi siete años y hoy los reciben más de 50 suscriptores. Sus destinatarios son periodistas independientes, activistas de la oposición y de la sociedad civil o, simplemente, amigos.

Desde niña, Marta tuvo el hábito de leer y cuando comenzó a trabajar como mecanógrafa en la Biblioteca de la Casa de las Américas, en julio de 1967, quedó asombrada con el catálogo y la hemeroteca de la institución. A esta última la considera "el disparador" de su pasión por la información.

Entre las paredes de La Casa, como la llaman los habituales, conoció a Virgilio Piñera, Antón Arrufat, José Triana y Luis Agüero, que visitaban con frecuencia la sala de lectura. Trató con Mario Benedetti, Roque Dalton, Antonio Benítez Rojo, Iverna Codina, Fayad Jamís, Manuel Galich y guarda buenos recuerdos del "entrañable poeta Raúl Hernández Novás".[[QUOTE:Los envíos de noticias y otras informaciones comenzaron hace casi siete años y hoy los reciben más de 50 suscriptores]]Esta mujer de hablar dulce y tenacidad a prueba de desánimo llegó a trabajar como secretaria del poeta y ensayista Roberto Fernández Retamar. "Amé con pasión mi trabajo y logré el respeto de mis compañeros sin necesidad de pertenecer a las organizaciones políticas. De hecho, nunca pertenecí a ninguna", aclara.

Los años posteriores a su jubilación, Marta los dedicó al cuidado de su madre, pero ni el retiro ni la vida doméstica apagaron sus bríos de librepensadora. En medio del obligado encierro casero leía incansablemente. Con frecuencia esas lecturas incluían libros censurados por las autoridades, unos textos que profundizaron su postura crítica frente a la doctrina oficial castrista.

A inicios de este siglo, su esposo, Eugenio Leal, se vinculó a otros miembros de la oposición, periodistas, organizaciones y activistas, experiencia que compartió con Marta. Ambos participaron en la fundación de la revista Consenso, la primera publicación digital independiente que en 2004 vio la luz en la Isla.

"Comencé a fungir como secretaria y miembro del consejo de redacción", evoca Marta. "Fue una experiencia maravillosa que me ofreció otra realidad para, desde la revista, abrir una puerta a la libertad de expresión en Cuba".

En octubre de 2005 Eugenio y Marta sufrieron un aparatoso acto de repudio frente a su propia vivienda. "El hecho de que hubiésemos creado Consenso y de que tuviese su sede editorial en nuestra casa molestó a las autoridades".

Primero fueron amenazados por la Seguridad del Estado y días después "lanzaron un mitin de repudio masivo, que conllevó una guardia de 24 horas en los bajos de nuestro edificio por parte de agentes represivos, miembros del Comité de Defensa de la Revolución y militantes del Partido Comunista".

El cerco se prolongó durante nueve días, "con el objetivo de que nadie nos pudiera visitar y también para atemorizar a los vecinos. Desde esos momentos en nuestro vecindario quedamos sumidos en un ostracismo total y absoluto", lamenta.[[QUOTE:Un lugar especial en sus recuerdos lo tienen "algunos prisioneros de la Primavera Negra que recibieron apoyo para abrir sus blogs personales"]]Este suceso marcó un punto de inflexión en la vida de Marta. "Comprendí que por nada ni nadie uno puede perder su dignidad personal y sus derechos básicos como ser humano".

Si el mitin intimidó a los vecinos, con Marta surtió el efecto contrario. De hecho, continuó trabajando para Consenso y más tarde para la revista Contodos, hasta febrero de 2007, cuando salió el último número. Para entonces estaban por nacer los primeros blogs independientes.

"La blogósfera alternativa tuvo la virtud de establecer vínculos estrechos entre un gran número de activistas cívicos, periodistas independientes y opositores que antes estaban inconexos", explica. En los meses más intensos de 2008 y 2009 "se promovieron diversas campañas, tanto para denunciar violaciones de derechos contra los activistas opositores y los ciudadanos comunes como para exigir la liberación de los presos políticos".

Un lugar especial en sus recuerdos lo tienen "algunos prisioneros de la Primavera Negra que recibieron apoyo para abrir sus blogs personales, cuyos textos dictaban por teléfono desde la prisión". Marta transcribió muchos de aquellos artículos que después terminaron publicados en internet.

Al fallecer su madre, su hija –emigrada años antes– la invitó a visitar Miami, pero la Dirección de Inmigración y Extranjería le negó el permiso de salida durante tres años. "Aunque poseía pasaporte español no me permitieron viajar. Denuncié lo que me sucedía y finalmente me autorizaron a salir del país en octubre de 2010", detalla. "Tomar la decisión de emigrar ha sido la más difícil en mi vida", confiesa.

En Estados Unidos encontró "la libertad que tanto anhelaba, el poder votar democráticamente, la posibilidad de trazar metas y lograrlas, la satisfacción de ver el desarrollo" de su hija y sus nietas. Se siente feliz y agradecida del país que la acogió, pero advierte de que Cuba está por siempre en su corazón.

La emigrada hace un alto en ese punto de la historia y cita a Guillermo Cabrera Infante: "La nostalgia es la memoria del alma". Asida de esa añoranza y con el deseo de contribuir a través de las posibilidades tecnológicas, Cortizas vislumbró nuevos horizontes. "Empecé a copiar artículos, sobre todo de temas cubanos y algunos del acontecer mundial, que enviaba junto a mis misivas a los amigos".[[QUOTE:Cada día trata de esmerarse en buscar lo más importante para mandar por correo electrónico. También desde la Isla le remiten solicitudes específicas]]Casi sin darse cuenta aprendió a editar los artículos, quitándoles las fotos, disminuyendo la letra, para que consumiesen menos memoria al enviarlos. Así comenzó a crecer tanto la información que enviaba como el número de receptores.

Cada día trata de esmerarse en buscar lo más importante para mandar por correo electrónico. También desde la Isla le remiten solicitudes específicas. "A todos los trato de complacer. Eso me hace sentir retroalimentada y útil", asegura.

"A veces empleo incluso más de cuatro horas diarias en recopilar información y trato de hacerlo los siete días de la semana. La mayor recompensa es recibir muestras de preocupación hacia mí cuando por distintas causas he dejado de realizar algún envío".

No cree que la apertura de zonas wifi con acceso a internet en varios puntos del país haya mermado la demanda de recibir noticias. "Mientras el Gobierno mantenga la mordaza a la libre información, mientras controle a través de sus mecanismos el acceso a diferentes webs, este trabajo será útil", sostiene.

"Me regocijaré el día que ya no sea necesario que siga haciéndolo. Entonces buscaré otra forma de servir".

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La desgracia de vivir bajo regímenes autocráticos es algo que compartimos los nacionales de Cuba y Venezuela Continue reading

Miriam Celaya

La Venezuela del "socialismo del siglo XXI" se tambalea y amenaza con desplomarse. Cuándo caerá exactamente es solo cuestión de tiempo. De no mucho tiempo, tal vez. Y como la crisis económica y política del país se le ha ido de las manos al Gobierno, el presidente, Nicolás Maduro, en otra demostración irrefutable de su proverbial sagacidad y aconsejado por sus mentores de La Habana, ha optado por el camino más coherente con la naturaleza del régimen: aumentar la represión y "armar al pueblo".

Semejante estrategia no puede terminar bien, en especial cuando a los miles de manifestantes callejeros no solo les motiva la defensa de la democracia, sino la renuencia a aceptar la imposición de una pobreza obligada como presente y futuro para una nación que debería ser una de las más ricas del planeta. Ningún venezolano decente aceptará la imposición de la dictadura de estilo castrista que se pretende colar en su país.

Así, la "madurofobia" se ha tornado viral, la gente se ha lanzado a las calles y aseguran que van a mantenerse en pie de protestas hasta que se cumplan sus reclamos, que implican el retorno del país al hilo constitucional, a la legalidad, al Estado de derecho: lo que equivale a decir, sin Maduro.

[[QUOTE:Maduro continúa acelerando su metamorfosis de presidente electo por el voto popular, a individuo capaz de lanzar al ejército y a cientos de miles de delincuentes armados contra sus (des)gobernados compatriotas]]Cuanto más se polariza la crisis venezolana, Nicolás Maduro continúa acelerando su metamorfosis de presidente (supuestamente) electo por el voto popular, a individuo del más puro estilo tradicional latinoamericano, capaz de lanzar al ejército y a cientos de miles de delincuentes armados contra sus (des)gobernados compatriotas que han decidido ejercer su derecho de manifestación pacífica.

Ahora bien, si es cierto que las pésimas decisiones del Ejecutivo venezolano son orientadas y dirigidas desde el Palacio de la Revolución de La Habana, las intenciones de la cúpula cubana resultan, cuando menos, muy sospechosas. Tales recomendaciones de la alta dirección de la Isla estarían conduciendo al chavomadurismo directamente a un abismo y a Venezuela al mayor desbarajuste.

Es decir, si de verdad son el clan Castro y sus comparsas los que ordenaron a Maduro radicalizar una dictadura y resistir aferrado al poder contra la voluntad de la mayoría de los venezolanos, aplicando la represión y la fuerza para lograrlo pese a que ello supondría el fin del régimen "socialista" en Venezuela –con la consecuente pérdida total de los subsidios petroleros para la cúpula verdeolivo, así como de los ingresos de capital por los servicios de profesionales de la salud– sería un desafío a la lógica.

Tan extraño proceder, sumado a la significativa ausencia de Raúl Castro a la reciente reunión política del ALBA que tuvo lugar en La Habana como muestra de apoyo al Gobierno venezolano, a la renuencia de las autoridades a acusar directamente al Gobierno estadounidense por las expresiones populares de rechazo al régimen de Nicolás Maduro tanto dentro como fuera de Venezuela, al sospechoso silencio o minimización de los hechos que mantiene la prensa oficial cubana sobre lo que acontece en Venezuela, y a los inusualmente contenidos pronunciamientos de condena "a la derecha golpista regional" –que en todo caso han partido fundamentalmente desde las organizaciones políticas y de masas y otras ONG del Gobierno cubano, y no muy directamente de éste–, solo podemos especular sobre la posible existencia de secretas segundas intenciones por la parte cubana.

[[QUOTE:Sería pueril asumir que el Gobierno cubano desconoce la magnitud de la crisis de su aliado sudamericano, habida cuenta que está ampliamente penetrado por agentes de Castro]]Sería pueril asumir que el Gobierno cubano desconoce la magnitud de la crisis de su aliado sudamericano, habida cuenta que –según ha trascendido por testimonios de fuentes autorizadas en diversos medios a lo largo de los años– tanto el ejército como los cuerpos represivos y de inteligencia venezolanos están ampliamente penetrados por agentes de Castro, de manera que cabe suponer que los estrategas políticos del régimen tengan alguna idea de solución, al menos en lo que concierne a Cuba.

Un ejemplo es el caso de los cooperantes de la Isla que se cuentan por decenas de miles en ese país. No podemos ignorar el grave peligro que corren los profesionales cubanos de la salud y de otros servicios, que trabajan en Venezuela como "colaboradores" en los programas del ALBA, en el muy probable caso de que se desate un caos violento en ese país. Entonces, ¿cómo se explicaría el desatino de aconsejar, o al menos apoyar, las acciones violentas del régimen venezolano? ¿Por qué los medios oficiales no ofrecen informaciones más precisas, en específico sobre la seguridad de nuestros compatriotas en Venezuela? ¿Cuál es el plan de contingencia para salvaguardar las vidas de estos civiles cubanos en caso de que la crisis humanitaria venezolana se agrave a causa de la violencia aguijoneada desde el poder?

Los antecedentes que tenemos los cubanos son nefastos. No es prudente olvidar que quien ocupa hoy en la Isla el poder es el mismo sujeto que estaba al mando de las Fuerzas Armadas cuando miles de cubanos fueron enviados a combatir (y a morir) en Angola, Etiopía, Nicaragua, Bolivia y otros remotos puntos de la geografía mundial. Fidel Castro, que nunca estuvo en una verdadera guerra, era quien disponía –al menos de iure, que no de facto– sobre las acciones del ejército cubano cuando en 1983 se ordenó a los trabajadores civiles que participaban en la construcción de un aeropuerto en la isla de Granada que resistieran a los marines de EE UU durante la invasión a ese pequeño país del Caribe.

Cuando se habla de ganancias del castrismo suele pensarse en términos de dinero. Sin embargo, las cosechas de mártires inocentes siempre le han traído valiosos réditos políticos y le han permitido un respiro temporal al régimen cubano. Ahora, cuando los años de gloria de la "revolución" han pasado, cuando solo unos pocos ingenuos creen en el discurso de los jerarcas verdeolivo y los sentimientos predominantes de los cubanos son el desencanto, la apatía y la incertidumbre, y cuando el propio "modelo socialista" es apenas un triste compendio de fracasos y una promesa de miseria infinita, no sería de extrañar que la castrocracia esté considerando la posibilidad de alimentar su capital moral a costa del sacrificio de los indefensos profesionales que prestan servicios en Venezuela.

[[QUOTE:Ya no parece posible movilizar a los cubanos como en los días de las gigantescas marchas por "el niño Elián", pero tampoco hay que subestimar la capacidad histriónica y de control social del régimen]]Sería particularmente fácil para el Gobierno aprovecharse de varias decenas de médicos y técnicos cubanos –los números no resultan importantes para la cúpula gubernamental, en tanto los muertos los ponga el pueblo– que resulten víctimas de la violencia "de los apátridas vendidos al imperio" en Venezuela, para tratar de encender alguna chispa del cuasi marchito sentimiento nacionalista y patriotero de los cubanos y ganar algo de tiempo, que ha sido la principal meta de la cúpula del poder en Cuba en los últimos años.

No sería tan descabellado considerar esta posibilidad, en especial tratándose de una población que en su mayoría sufre la falta de información, lo que la hace susceptible de toda manipulación sensiblera. Cierto que corren nuevos tiempos, y que en alguna medida la penetración de mínimos espacios de información –propiciados por el precario acceso a las tecnologías– dificulta la consagración del engaño a escala masiva. Ya no parece posible movilizar a los cubanos como en los días de las gigantescas marchas por "el niño Elián", por citar el ejemplo más conspicuo; pero tampoco hay que subestimar la capacidad histriónica y de control social del régimen. Baste recordar el espectáculo lacrimógeno desplegado a todo trapo durante el novenario del sepelio de Fidel Castro.

De cualquier modo, y ya que la estrategia de cosechar víctimas ha sido muchas veces aplicada con éxito, quizás los caciques estén considerando la posibilidad de sacar esa ventaja del naufragio del bajel castrochavista. Así de retorcidos son. Tampoco resultaría una sorpresa que la propia narcoélite de Miraflores y los suyos hayan pactado con los mandamases cubanos un escape hacia La Habana en caso de que les resulte imposible conservar el cetro.

Por el momento, es un hecho que el culebrón cubano-venezolano está viviendo por estos días una escalada verdaderamente dramática y nadie sabe cuál será el desenlace. Pero en medio de tanta incertidumbre una cosa parece irrefutable: lo que se juega actualmente en Venezuela no es sólo el futuro de esa nación, sino el rumbo al que se encaminarán los próximos pasos del régimen cubano que, más allá de las adversidades de Nicolás Maduro y sus compinches, continúa siendo el dueño absoluto de los destinos de la Isla. Así, pues, díganos, General Castro, ¿cuál es el plan B?

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Cubanet, Miriam Celaya, Havana, 18 April 2017 — According to an old adage, when you see you neighbor’s beard on fire, go soak your own*. The maxim should be applied to the elderly Cuban dictator, especially if we take into account that the erratic performance of Venezuelan President Nicolás Maduro is largely attributed to the … Continue reading "When Your Ally’s Beards are on Fire*… / Miriam Celaya" Continue reading
Cubanet, Miriam Celaya, Havana, 11 April 2017 — HAVANA, Cuba. – “Thank goodness oil is something we don’t have in Cuba.” So said the lyrics of a popular song by Cuban musical group Habana Abierta. However, now Cuba’s official media insist the opposite is true: “The enterprise Cuba-Petroleum Union (CUPET), which promotes prospecting projects with … Continue reading "Oil in Cuba: Dream or Nightmare?" Continue reading
El tema del “crudo” con el que los amos pretenden agitar las esperanzas de la dotación, huele a chamusquina Continue reading
Cubanet, Miriam Celaya, Havana, 29 March 2017 – An opinion piece published in recent days by El Nuevo Herald gives me a disturbing feeling of déjà vu. It is not the subject – overflowing with a number of articles by different authors – but its focal point, which presents as adequate a number of superficial … Continue reading "The Thousand Faces of “Journalism” / Miriam Celaya" Continue reading
Diferencias entre la Cuba real y la que ciertos entusiastas creen haber visto Continue reading

Miriam Celaya

Es casi mediodía de domingo y un matrimonio joven, con sus dos hijos pequeños en brazos, se detiene frustrado frente a la reja cerrada del Centro Comercial Plaza Carlos III. Por un momento se muestran confundidos, consultan el reloj y enseguida se vuelven inquisitivos hacia varias personas que llegaron antes y que, como ellos, se han frenado en seco ante el enrejado. Algunos esperan pacientemente en el portal desde muy temprano, "por si abren más tarde", pero en vano.

La escena se ha estado repitiendo diariamente desde el viernes 24 de marzo, día en que sin previo aviso se produjo el cierre del centro comercial, el mayor y más popular de su tipo en Cuba. Decenas de clientes habituales procedentes de varias provincias del interior han viajado hasta la capital solo para tropezar de manos a boca con un pequeño y lacónico cartel sobre el enrejado, que avisa lo obvio y no ofrece ninguna información útil:

ESTIMADO CLIENTE
EL CENTRO COMERCIAL PLAZA CARLOS III
SE MANTENDRA CERRADO HASTA NUEVO AVISO
DISCULPE LAS MOLESTIAS QUE PODAMOS OCASIONARLE
GERENCIA GENERAL

Por supuesto, sin informaciones oficiales al respecto, el sorpresivo cierre de la Plaza Carlos III ha levantado infinidad de especulaciones, especialmente en los barrios aledaños al enclave, en pleno corazón de Centro Habana, por tratarse de uno de los comercios pioneros de la "apertura" a las transacciones en divisas en Cuba, desde que se produjo la llamada despenalización del dólar, allá por los años 90 del pasado siglo. Desde su inauguración como mercado de divisas Carlos III ha sufrido varias remodelaciones en diferentes etapas, pero nunca hasta ahora se había interrumpido completamente las ventas al público.[[QUOTE:Circulan rumores que relacionan este inusitado cierre con los recientes incendios que se han producido en otros establecimientos que operan en divisas en el municipio]]Circulan rumores que relacionan este inusitado cierre con los recientes incendios que se han producido en otros establecimientos que operan en divisas en el municipio. "La gerencia denunció ante la Jefatura de los bomberos el mal estado de los medios antiincendios, porque no quiere que les suceda lo mismo [que en los últimamente siniestrados] así que están renovando todo el sistema", dicen algunos vecinos del barrio que, según aseguran, recibieron esa información de algunos empleados y funcionarios de la entidad. Hay quienes afirman que "vinieron los bomberos y comprobaron que había fallas en el sistema de protección antiincendios".

Sin embargo, estos días no se ha observado a través de los barrotes metálicos que cubren las dos entradas de la Plaza ningún despliegue de personal o de vehículos especializados en tecnología contra incendios, ni se han visto trabajos de remozamiento o mantenimiento en las redes eléctricas u otras labores similares.

El ajetreo interior más visible ha sido el de los propios empleados del lugar, ocupados en tareas de limpieza general de los pisos y cristales, que se han mostrado reticentes a dar explicaciones a quienes no se conforman con el escueto cartel e indagan acerca de la fecha de reapertura. "Hasta nuevo aviso", repiten de mal talante, como autómatas, los pocos que se dignan a responder.

Otros vecinos hablan de "una auditoría general" que "se vuelve muy complicada" debido a la gran cantidad de departamentos del centro comercial y a la magnitud y complejidad de sus almacenes. Esta conjetura se refuerza, por una parte, por la experiencia de décadas de redadas cíclicas (e inútiles) contra los malos manejos, la corrupción administrativa, el desvío de recursos, la malversación, el contrabando, el mercado negro y todo el etcétera de ilegalidades propias de un sistema socioeconómico caracterizado por la creciente demanda, la insuficiente oferta y la pésima gestión del monopolio estatal sobre la economía. Una regularidad de la que no escapa ningún establecimiento donde se mueve una cantidad elevada de recursos estatales.

Por otra parte, el cierre sorpresivo y no divulgado –con todas las pérdidas que ello acarrea tratándose de un centro comercial que diariamente factura miles de pesos en ambas monedas nacionales –, es un signo de la intervención de los auditores gubernamentales del más alto rango para detectar in situ las irregularidades sin dar tiempo a los transgresores a ocultar las huellas de sus fechorías.

De ser cierta la supuesta auditoría, sería una demostración de la nulidad de los efectivos de la Policía Nacional Revolucionaria (PNR) y de su fallido afán por impedir las ilegalidades en el barrio. Desde hace varios meses la constante y fuerte presencia policial en torno a las áreas exteriores del centro comercial han conferido al lugar una deplorable imagen de plaza sitiada, mientras los maleantes "de adentro", esos que forman parte de la plantilla de empleados, campeaban por sus fueros.[[QUOTE:Todo indica que, por el momento, no parece haber caído en esa suerte de epidemia de clausura que se ha estado abatiendo en los últimos tiempos sobre varios establecimientos de la capital que comercian en divisas]]El pasado domingo algunos camiones seguían descargando mercancía en los almacenes de la Plaza Carlos III, lo que augura que en una fecha imprecisa pero posiblemente breve, el centro comercial será reabierto al público. Todo indica que, por el momento, no parece haber caído en esa suerte de epidemia de clausura que se ha estado abatiendo en los últimos tiempos sobre varios establecimientos de la capital que comercian en divisas, como son los casos de los departamentos de ferretería gruesa de 5ta y 42 y de La Puntilla, en el municipio Playa; el mercado de la tienda Yumurí y el Sylvain de Zanja y Belascoaín, en Centro Habana; la TRD Panamericana de la calle novena, en el reparto Casino Deportivo, municipio Cerro, y numerosos kioscos de venta dispersos por diferentes puntos de la ciudad, por solo citar algunos casos.

Mientras se prolonga la espera y se acumulan las preguntas sin respuestas, los habaneros más optimistas han comenzado a frotarse las manos ante la intangible expectativa de que la próxima reapertura de la popular Plaza Carlos III venga aparejada con una renovada oferta, y que al menos en los primeros días de venta los habitualmente deprimidos anaqueles y estantes de los diferentes departamentos ofrezcan mayor cantidad y variedad de productos. La esperanza es lo último que se pierde.

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Cubanet, Miriam Celaya, Havana, 20 March 2017 — Putting aside the passions of supporters and detractors of the policies drawn up by President Barack Obama for Cuba, there is no doubt that, for better or worse, it set indelible before and after benchmarks in the lives of the Cuban people. The first benchmark was the … Continue reading "Obama’s Unquestionable Imprint / Cubanet, Miriam Celaya" Continue reading
Dejando a un lado las pasiones, su administración marcó un antes y un después para Cuba Continue reading

Miriam Celaya

Sobre una de las paredes laterales, en el interior de una pequeña caseta de prensa de la avenida 26, en Nuevo Vedado (La Habana), un insólito cartel anuncia: "Este estanquillo pasó a cuenta propia".

El hecho es singular. El anciano cuentapropista tras el mostrador se muestra naturalmente cauto. El instinto de supervivencia ha enseñado a los cubanos a desconfiar de quienes preguntan demasiado, en particular cuando en ello se juegan la relativa seguridad de algunos ingresos monetarios adicionales para redondear los magros ingresos de su jubilación.

No obstante, al entablar una conversación informal siempre surge alguna información, pequeños datos que, al menos en principio, permiten afirmar que se ha iniciado un nuevo experimento secreto por parte del Estado-Partido-Gobierno: el proceso de privatización legal de la venta de la principal arma ideológica de la revolución: la prensa.

[[QUOTE:La veracidad de la información que incluye la comercialización de la prensa oficial como actividad por cuenta propia, fue confirmada a este diario por Yordanka Díaz, directora de la Empresa de Correos de Cuba Habana-Centro]]Resulta notorio, además, que este hecho se esté produciendo a tres escasos meses del deceso del insigne creador del monopolio informativo, apenas secadas las últimas lágrimas de utilería de sus fieles y en medio de constantes invocaciones "a su memoria, a su legado y a su obra", por parte de esa propia prensa. Nadie puede ignorar que el colosal aparato de prensa castrista, y en especial el periódico Granma, era la niña de los ojos de Fidel Castro, quien durante décadas lo dirigió desde su oficina, a donde se lo llevaban diariamente a través del túnel que comunica el edificio del Granma con el Palacio de la Revolución, para su aprobación final antes de llevarlo a la imprenta.

La veracidad de la información acerca de la nueva gestión que incluye la comercialización de la prensa oficial como actividad por cuenta propia, fue confirmada a este diario por Yordanka Díaz, directora de la Empresa de Correos de Cuba Habana-Centro, en el municipio Plaza de la Revolución. "Es necesario pasar un curso de tres días, después se hace el contrato y entonces el trabajador debe ir a la Oficina Nacional de Administración Tributaria (ONAT) para organizar el tema de la licencia".

La funcionaria agregó que en el municipio bajo su gestión hay al menos tres plazas aún libres para gestionar un estanquillo de periódicos. Hasta el momento los que han ocupado las anteriores vacantes han sido jubilados o amas de casa que se reinsertan en la vida laboral.

Aunque el recelo del vendedor del estanquillo de la Calle 26 no le permite revelar muchos detalles, resulta obvio que le satisface más su nueva condición de trabajador por cuenta propia que la anterior, como empleado estatal. "Antes el Estado me pagaba un salario de 120 pesos mensuales; ahora le debo entregar yo 10 pesos diarios. El precio de venta del periódico sigue siendo de 20 centavos en moneda nacional, así que yo tendría que vender 300 periódicos para ganarle 3 pesos, pero la gente 'me ayuda'. Hay quienes me dejan un peso o 50 centavos. El Estado no tiene que pagarme un salario, sino que me cobra 300 al mes; ellos ganan, yo gano más ahora... Y todos contentos".

[[QUOTE:El Estado no distribuirá los periódicos a los estanquillos bajo modalidad de "cuenta propia", lo cual es otra ventaja, pues se libera de los costos de transportación]]El estanquillero no confiesa que, en realidad, su ganancia mayor está en la ya establecida práctica de venderle al por mayor a los revendedores callejeros, que no cuentan con licencia alguna; o en la distribución informal a domicilio, donde hay una tarifa fija mensual mínima de 30 pesos, que puede ser superior si el cliente recibe más de un periódico diario. No se trata de un negocio que permita ganancias significativas, pero tampoco requiere de muchos esfuerzos ni de una gran inversión, y ayuda a servir la mesa.

Otra novedad es que el Estado no distribuirá los periódicos a los estanquillos bajo modalidad de "cuenta propia", sino que los vendedores se encargarán de recogerlos y transportarlos por sus propios medios a la caseta de venta, lo cual es otra ventaja para el Estado pues se libera de los costos de transportación desde el combinado poligráfico hasta los estanquillos, dispersos por toda la ciudad. También existe una asignación fija de periódicos para cada vendedor, a fin de evitar acaparamientos.

El vendedor se va tornando más locuaz a medida que avanza la charla. "Dicen que van a reparar los estanquillos, que están en muy mal estado. Se habla de que van a arreglar los techos y a pintarlos, pero eso no sé si será seguro. Los estanquillos son de ellos, la venta es mía".

"Eso sí, sólo puedo vender periódicos. Ni revistas, ni libros, ni almanaques ni nada por el estilo", explica el viejo. "Pero está bien, no me quejo. Siempre es más fácil salir de los periódicos, que eso lo compran mucho más que las revistas. La gente compra incluso los periódicos viejos... Imagínese, ¡cómo no se van a vender con lo difícil que está conseguir papel higiénico!".

A estas alturas todo tiene cierta lógica, aunque parecería cuando menos paradójico que el hermético monopolio de prensa –tan puro, tan anticapitalista, tan marxista– haya cedido al menos una parte de la comercialización de esta importante "trinchera" al sector privado, incluso tratándose de una actividad tan humilde y de pocas ganancias como la venta de periódicos, usualmente asumida por ancianos jubilados u otras personas de bajos ingresos.

Sin embargo, tomando en cuenta la calamitosa situación de la economía y los elevados costos que se derivan de esta arcaica manera de divulgar información, al Estado le urge explotar cualquier forma de aligerar el lastre que se deriva del sostenimiento de un monopolio de prensa impresa, en un país donde el limitado y costoso acceso a Internet, unido a la imperiosa necesidad de controlar la información por parte del Gobierno, impide la digitalización absoluta de los medios.

De esta manera el Gobierno está atado a su propio nudo gordiano: el monopolio de prensa y el irrisorio acceso a internet son imperativos para el poder si quiere mantener a la población desinformada o mal informada, sin otras fuentes alternativas de indagación en torno a lo que sucede en el mundo e incluso dentro del país, y sin la posibilidad de contrastar las noticias que ofrecen los medios oficiales. Pero a su vez ello obliga al Gobierno a sostener una incosteable industria de la prensa en medio de una crisis económica que dejó números negativos en 2016 y amenaza con un 2017 aún más infausto.

[[QUOTE:Al permitir la venta de la prensa como actividad no estatal, el Gobierno no ha hecho más que legalizar otro rubro del mercado negro, puesto que desde muchos años atrás y hasta hoy ha existido la venta privada]]En realidad el proceso de racionamiento de la maquinaria de prensa oficial viene mostrando señales desde tiempo antes. Recientemente el principal periódico del país, Granma, que solo cuenta con cuatro hojas (ocho planas) renovó su viejo y recargado diseño, no tanto para mejorar su calidad de impresión y su presentación –que siguen siendo estéticamente deplorables– como para economizar tinta. También desde hace largo tiempo existe una edición única, de tirada nacional.

Ahora, al permitir la venta de la prensa como actividad no estatal, el Gobierno no ha hecho más que legalizar otro rubro del mercado negro –un fenómeno que ha signado toda la "lista" de lo reglamentariamente permitido para el sector privado–, puesto que desde muchos años atrás y hasta hoy ha existido la venta privada (ilegal) de la prensa oficial por parte de ancianos y menesterosos que, sin disimulos y a cara descubierta, pregonan a toda voz los titulares y venden sin sobresaltos en plena vía al precio de un peso en moneda nacional. En síntesis, ha quedado legalizado el mercado negro de la prensa oficial.

Curiosamente, esta nueva modalidad de cuentapropismo no ha sido reseñada por la propia prensa oficial, aunque se trata de una noticia de un claro significado simbólico.

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Cubanet, Miriam Celaya, Havana, 27 February 2017 — As the second month of 2017 comes to a close, the Cuban panorama continues to be bleak. Material difficulties and the absence of a realistic economic recovery program – the ineffectiveness of the chimerical Party Guidelines has been demonstrated in overcoming the general crisis of the “model” … Continue reading "Ten Years of Raulism: From “Reformism” to the Abyss / Cubanet, Miriam Celaya" Continue reading
Castro II está en silencio. Al parecer se ha retirado virtualmente del frente del gobierno antes de 2018 Continue reading
Cubanet, Miriam Celaya, Havana, 23 February 2017 — An editorial piece published February 14th on the Havana Times website under the title “Official Journalism in Cuba: Empty Nutshells,” revisits a recurring issue that has been going around in the Castro media and is threatening to become fashionable: to be or not to be a dissident. In … Continue reading "The Subtle Dissent of Revolutionaries / Cubanet, Miriam Celaya" Continue reading
Cubanet, Miriam Celaya, Havana, 21 February 2017 – People say that when an event happens repeatedly it stops being an accident. The fire that took place on Monday, February 20th, 2017, in “La Mezclilla” store, in the neighborhood of San Leopoldo (Municipality of Centro Habana) is the third one in less than a month in … Continue reading "Set Fire To Havana In Order To Hide The Body? / Cubanet, Miriam Celaya" Continue reading

Dice la voz popular que cuando un hecho comienza a repetirse deja de ser casualidad

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Miriam Celaya

En días recientes tuve la ocasión de participar como invitada en un foro celebrado en la Universidad Internacional de la Florida donde, entre otros temas, se abordó el de los derechos laborales en Cuba y el papel del periodismo en la defensa de esos derechos.

La propuesta, en primera instancia, no parece incongruente. La relación entre el periodismo y los trabajadores en la lucha por el ejercicio de los derechos laborales en Cuba tuvo sus inicios en fecha tan lejana como la segunda mitad del siglo XIX, cuando se fundaron en la Isla los primeros periódicos sindicales de la región –La Aurora y El Artesano – (Castellanos, 2002), lo que evidencia tanto la importancia que reconocían los trabajadores a la prensa como la temprana capacidad que desarrollaron para organizarse en sindicatos.

[[QUOTE:La prensa independiente denuncia las constantes violaciones de todos los derechos, incluyendo el más elemental de ellos: el de devengar un salario digno]]Por otra parte, los derechos laborales de los trabajadores nacionales es uno de los temas más recurrentes y polarizados del periodismo cubano actual, tanto del oficial como del independiente, solo que desde dos polos opuestos. Mientras el monopolio de prensa oficial se encarga de las alabanzas a las supuestas garantías de los derechos laborales por parte del Estado-Partido-Gobierno –a pesar de que el nuevo Código Laboral no reconoce siquiera conquistas tan universales como el derecho a huelga, la libre contratación y la libre asociación–; desde las antípodas, la prensa independiente denuncia las constantes violaciones de todos los derechos, incluyendo el más elemental de ellos: el de devengar un salario digno.

Numerosos periodistas independientes han abordado el tema de los derechos laborales. Entre ellos destacan los artículos de análisis histórico sobre el movimiento sindical cubano, sus logros y errores, desarrollados por el investigador Dimas Castellanos, algunos de los cuales se citan aquí.

Sin embargo, si bien el periodismo independiente es el sector que ha registrado un mayor y más sostenido crecimiento dentro de la sociedad civil pro democrática cubana en la última década, no se deben sobredimensionar su alcance y sus posibilidades reales. Mucho menos se puede esperar que la prensa obre el milagro de transformar la sociedad al margen de los seres humanos que la componen.

[[QUOTE:La reivindicación de los derechos laborales corresponde en primerísimo lugar a los trabajadores en el seno de sus colectivos]]El periodismo puede apoyar y complementar las acciones de los individuos en su lucha por el pleno ejercicio de sus derechos más legítimos, pero no puede asumir las funciones de las instituciones que deben crear esos mismos individuos, como tampoco es capaz de cambiar la realidad por sí solo. De manera que, así como el discurso triunfalista de la prensa oficial no convierte en práctica los derechos laborales que pregona como "conquistas de la Revolución", tampoco la prensa independiente podría funcionar como un sindicato intangible, al margen de los colectivos obreros.

Los sindicatos, como organización creada para la defensa de los intereses de los trabajadores frente a los empleadores (Estado, patrones, empresas), no pueden ser sustituidos ni por la prensa ni –como ocurre en el caso cubano– por el Estado. Vale apuntar que tampoco corresponde a los (marginales) partidos políticos de oposición arrogarse tal misión reivindicadora, especialmente teniendo en cuenta que bajo el castrismo los opositores no suelen tener vínculo laboral alguno ni han logrado influir en grandes sectores de la población, menos aún en los colectivos laborales, sean estatales o privados.

Dicho de otra manera, la reivindicación de los derechos laborales corresponde en primerísimo lugar a los trabajadores en el seno de sus colectivos, en tanto sujetos con capacidad para organizarse espontánea y autónomamente en defensa de sus intereses como grupo, desarrollando un fuerte movimiento sindical capaz de hacer frente a los poderes que coartan esos derechos. Es la premisa esencial para que la prensa –en este caso la independiente– pueda amplificar, multiplicándolo, el efecto de las demandas laborales de los trabajadores o para que la oposición se apoye en los movimientos sindicales.

[[QUOTE:La política oficial de manipular como instrumentos del Estado-Partido-Gobierno las diferentes organizaciones sociales anuló la posibilidad de la existencia de un verdadero sindicalismo en Cuba]]Tan significativa resulta la base social trabajadora para movilizar los cambios que un prominente líder sindical que cuente con su apoyo podría llegar a convertirse en líder político, como es el acreditado caso de Lech Walesa, o de los conocidos líderes sindicales de las izquierdas latinoamericanas, Lula Da Silva y Evo Morales, quienes eventualmente alcanzaron la presidencia de sus respectivos países. Pero no ocurre a la inversa: los líderes políticos no suelen transformarse en líderes sindicales.

De hecho, el poderoso sindicato Solidaridad, con su eficacia para derrocar el gobierno títere de Moscú en Polonia y dar al traste con el llamado "socialismo real" en ese país, es referencia obligada cuando se habla de la vía que debía seguir la transición cubana: una gran organización obrera con un fuerte liderazgo, capaz de enfrentar y doblegar al Poder.

Lamentablemente, dicha experiencia no es posible en Cuba, donde no existen colectivos de trabajo suficientemente fuertes ni organizados de manera autónoma en puestos clave de la economía, donde los empleos relativamente mejor remunerados están en manos de empresas mixtas de capital extranjero y del empresariado vernáculo de la casta militar dominante, y donde, por añadidura, nunca ha existido el profundo sentimiento nacional y cívico que caracteriza a los polacos.

Esto conduce directamente al tema de la histórica fragilidad de la sociedad civil en Cuba, demolida por completo, especialmente en los últimos 60 años tras la llegada al poder del castrismo, y secuestrada por los líderes de la Revolución para ponerla a su servicio, subordinándola a la ideología del PCC.

La política oficial de manipular como instrumentos del Estado-Partido-Gobierno las diferentes organizaciones sociales –que antes de 1959 eran autónomas y autofinanciadas– anuló la posibilidad de la existencia de un verdadero sindicalismo en Cuba, cuya dependencia de la voluntad política del Gobierno se evidencia meridianamente en tanto las diferentes convocatorias a los plenos y congresos "obreros" parten del Buró Político del PCC y no del seno de las supuestas organizaciones sindicales, y las leyes y "derechos" de los trabajadores se estipulan también desde el Poder político.

[[QUOTE:En noviembre de 1961, se consagró la pérdida de autonomía del sindicalismo, cuando los delegados renunciaron a casi todas las conquistas históricas del movimiento obrero]]Pero, aunque la manipulación política sobre el sindicalismo cubano se tornó absoluta tras el "triunfo revolucionario", ya antes de 1959 las alianzas de algunos líderes sindicales con partidos políticos habían socavado fuertemente el movimiento sindical, restándole autonomía, carcomiendo sus bases y fragmentándolo en sus estructuras.

Así lo resume Castellanos en uno de sus textos sobre el tema: "la subordinación de las asociaciones sindicales a los partidos políticos, que comenzó en 1925, se agudizó en la década del 40 con la pugna entre auténticos y comunistas por el control del movimiento obrero, y en 1952, cuando Eusebio Mujal, entonces Secretario General del movimiento obrero, después de ordenar la huelga general contra el golpe de Estado de ese año terminó aceptando una oferta de Fulgencio Batista a cambio de conservar los derechos adquiridos por la CTC". (Castellanos, 2013)

La muerte del sindicalismo cubano quedó sellada en 1959, cuando la CTC fue disuelta y sustituida por la (CTC-R). Ese año tuvo lugar el X Congreso de la organización obrera, y durante su intervención el Secretario General, David Salvador Manso, expresó que "los trabajadores no habían ido al Congreso a plantear demandas económicas sino a apoyar a la Revolución". Ya en el XI Congreso, celebrado en noviembre de 1961, se consagró la pérdida de autonomía del sindicalismo, cuando los delegados renunciaron a casi todas las conquistas históricas del movimiento obrero: los 9 días de licencia por enfermedad, el bono suplementario de navidad, la jornada semanal de 44 horas, el derecho de huelga y al incremento del 9,09%, entre otros. La CTC se convirtió, de hecho, en un mecanismo de control de los trabajadores por el Gobierno. (Ibidem)

[[QUOTE:Lejos de mejorar el panorama, la explotación de los trabajadores cubanos se ha diversificado y consolidado desde que irrumpieron en la Isla las empresas de capital extranjero]]Solo resta añadir que así se ha mantenido hasta la actualidad, con la agravante de que el régimen autocrático cubano ha logrado el reconocimiento positivo de todos los organismos internacionales encargados de velar por el cumplimiento de los derechos laborales, lo que multiplica la indefensión de los trabajadores de la Isla.

De hecho, lejos de mejorar el panorama, la explotación de los trabajadores cubanos se ha diversificado y consolidado desde que irrumpieron en la Isla las empresas de capital extranjero –que sub-emplean a los nacionales a través de contratos firmados con el Estado– y con el alquiler de profesionales, especialmente de trabajadores de la salud, que se envían al extranjero en virtud de proyectos de colaboración con los aliados políticos del castrismo.

El ascenso de Raúl Castro al frente del Gobierno, como sucesor de su hermano, el llamado líder histórico de la Revolución, abrió un breve período de expectativas, alentadas por un discurso de atavíos reformistas seguido de un conjunto de medidas tendientes a flexibilizar el centralismo extremo de la economía al interior de Cuba.

Dichas medidas permitieron el surgimiento de pequeños sectores de emprendedores privados, agrupados bajo el nombre genérico de "trabajadores por cuenta propia", que si bien han tenido que enfrentar un sinnúmero de limitaciones –como la alta carga impositiva, el acoso de inspectores corruptos, la ausencia de mercados mayoristas para proveer sus negocios, entre otras–, también constituyeron en sus inicios una oportunidad de animar espacios autónomos que, eventualmente, podrían abonar el camino para el surgimiento de agrupaciones de trabajadores organizados en defensa de sus intereses con independencia del Estado.

[[QUOTE:Los trabajadores privados fueron rápidamente absorbidos por los funcionarios políticos del Gobierno que dirigen la central única de trabajadores cubanos, y aceptaron mansamente la “sindicalización” oficial]]Sin embargo, los trabajadores privados fueron rápidamente absorbidos por los funcionarios políticos del Gobierno que dirigen la central única de trabajadores cubanos, y aceptaron mansamente la "sindicalización" oficial que representa los intereses del patrón: la cúpula del Poder.

De esta manera, aunque desde 2008 Cuba es signataria de los Pactos de Derechos Económicos, Sociales y Culturales –que reconocen entre otros el derecho al trabajo y a la elección de empleo–, así como de los Pactos de Derechos Civiles y Políticos –en cuyo texto se incluyen las libertades de prensa, de expresión, de asociación y de reunión, premisas imprescindibles también para la existencia de sindicalismo–, no existen verdaderas organizaciones sindicales en el país, ni espacios de libertad que las hagan posibles. El Gobierno de la Isla no ha ratificado las firmas de dichos Pactos, y los funcionarios de la Organización de Naciones Unidas encargados de velar por el acatamiento de sus contenidos, suelen mostrarse extremadamente complacientes con las autoridades cubanas.

Un largo camino recorrido y otro, mayor aún, por recorrer

Pese a las históricas insuficiencias de la sociedad civil cubana, lo cierto es que los movimientos obreros en demanda de derechos laborales comenzaron relativamente temprano en la Isla. La fuerza alcanzada por los trabajadores durante el período republicano, organizados y agrupados en sindicatos, determinó transformaciones políticas tan importantes como la salida de Gerardo Machado del poder tras una poderosa huelga obrera que paralizó el país.

Durante el mismo período la negociación colectiva fue otro método de lucha que dotó a los sindicatos de la capacidad de influir en la promulgación de leyes a partir de demandas obreras. Los políticos reconocían en las masas trabajadoras una fibra social tan poderosa que los gobiernos de Grau San Martí, Carlos Mendieta y Federico Laredo Bru impulsaron una legislación laboral que incluía derechos como la jornada de ocho horas, derecho a huelgas, vacaciones retribuidas, licencia por maternidad, derecho de negociación colectiva, entre otros (Decretos 276 y 798 de abril de 1938). (Castellanos, 2002)

[[QUOTE:La Constitución de 1976 redujo a seis artículos mínimos los derechos laborales, omitiendo casi la totalidad de las conquistas del movimiento sindical de las etapas anteriores]]Más tarde, la Constitución de 1940 reconoció legalmente los resultados de las luchas sindicales de los años anteriores, al dedicar 27 artículos del Título VI a los derechos colectivos e individuales de los trabajadores. Entre estos se incluían desde el salario mínimo hasta las pensiones por causa de muerte. Paradójicamente, tras la llegada al poder por parte del Gobierno "de los humildes, con los humildes y para los humildes", no solo los sindicatos fueron desaparecidos de un plumazo y absorbidos por la nueva dictadura de un supuesto "proletariado" militar, sino que la Constitución de 1976, en su Capítulo VI redujo a seis artículos mínimos los derechos laborales, omitiendo casi la totalidad de las conquistas del movimiento sindical de las etapas anteriores que habían sido refrendadas en las Constituciones de 1901 y 1940.

En la actualidad, la situación sociopolítica y económica cubana es sumamente compleja. No solamente porque se ha entronizado una crisis económica permanente, se ha producido una ola de despidos y ningún salario resulta suficiente siquiera para adquirir los alimentos básicos, sino porque no se vislumbran dentro del país los actores sociales capaces de revertir ese escenario.

Algunos intentos de sindicatos independientes han sido propuestos desde la oposición. Sin embargo, tales propuestas no han podido avanzar, no solo por la represión que se ejerce contra cualquier manifestación de disidencia dentro de la Isla, sino porque esas alternativas carecen de bases sociales y de apoyo real. De hecho, al estar marginados por el sistema, los opositores cubanos no suelen tener vínculo laboral alguno, por tanto no tienen la menor posibilidad de representar a los trabajadores de la Isla.

[[QUOTE:La emigración constante de cubanos, fundamentalmente en edad laboral, es otro factor que coadyuva al debilitamiento de las fuerzas trabajadoras]]La emigración constante de cubanos, fundamentalmente en edad laboral, es otro factor que coadyuva al debilitamiento de las fuerzas trabajadoras, una realidad que es resultado del propio sistema pero cuya solución ya ha quedado fuera del alcance de un Gobierno al que cualquier cambio profundo le costaría perder el poder.

Hasta el momento actual, no parece que se vaya a romper en el corto plazo el círculo vicioso que mantiene a los trabajadores cubanos, y a toda la sociedad, en el mayor inmovilismo. El camino de la recuperación será extenso y tortuoso, y solo se iniciará cuando desaparezca el poder omnímodo que ha secuestrado a la nación por casi 60 años. Porque sin libertades no habrá sindicatos y sin éstos no habrá fuerza alguna capaz de representar legítimamente los intereses de esa especie en extinción que alguna vez se llamó "trabajadores cubanos".

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Cubanet, Miriam Celaya, Havana, 10 January 2017 — – I have often heard or read about the supposed Cuban “culture and education,” a fabulous academic record based on official Cuban statistics and, of course, the Cuban Revolution and its (literally) ashen leader. A few weeks ago, during the prolonged funerals of the Deceased in Chief, … Continue reading "The Learned Illiterates of the Revolution / Cubanet, Miriam Celaya" Continue reading
Cubanet, Miriam Celaya, Havana, 17 January 2017 — The announcement of the end of the “wet foot, dry foot” policy, which gave Cuban immigrants the special privilege of remaining in the US without being deported, just by touching American soil, ended Thursday, 12 January 2017, like a cold drizzle on the citizens of this island … Continue reading "Dry or Wet? Thinking with our Feet / Cubanet, Miriam Celaya" Continue reading